Fuegos artificiales, celebraciones familiares y contrastes marcaron la llegada del Año Nuevo en Pudahuel y Cerro Navia

Fuegos artificiales, celebraciones familiares y contrastes marcaron la llegada del Año Nuevo en Pudahuel y Cerro Navia
Foto de Pudahuel Norte, sector 3, área de la Junta de Vecinos 21/B. Imagen cedida por vecinos del sector.

La medianoche del 1 de enero combinó celebraciones vecinales, reuniones íntimas y momentos de recogimiento en ambas comunas, en una jornada donde el espectáculo pirotécnico volvió a abrir el debate por sus efectos sociales, comunitarios y en el bienestar animal.

Pudahuel–Cerro Navia, Santiago de Chile. 1 de enero de 2026. Con abrazos, encuentros familiares y un intenso despliegue de fuegos artificiales, vecinos de Pudahuel y Cerro Navia dieron la bienvenida al Año Nuevo a la medianoche. Durante varios minutos, distintos sectores de ambas comunas se iluminaron con luces de colores que marcaron el inicio del 2026, replicando una escena ya habitual en estas fechas.

Sin embargo, junto al carácter festivo, volvieron a manifestarse efectos colaterales ampliamente conocidos. Vecinos y organizaciones reiteraron su preocupación por el impacto del ruido en mascotas, en personas con trastorno del espectro autista (TEA) y en adultos mayores con problemas de salud. Se trata de una situación que se repite cada año y que mantiene abierto el debate sobre el uso de pirotecnia en zonas residenciales.

Pese a la prohibición vigente, el uso de fuegos artificiales volvió a repetirse sin que se observaran acciones de fiscalización visibles durante la medianoche. En Chile, la Ley N°17.798 sobre Control de Armas y Explosivos prohíbe la comercialización, transporte, posesión y uso de fuegos artificiales por personas no autorizadas, estableciendo sanciones penales para quienes infrinjan esta normativa.

En numerosos hogares, la tradicional cena de Año Nuevo fue también un espacio de memoria y reflexión. Algunas familias evocaron celebraciones pasadas, cuando la mesa reunía a más personas y la medianoche se vivía como un rito colectivo. Este 2026, en cambio, hubo encuentros marcados por ausencias recientes y recuerdos difíciles de eludir.

Ese fue el caso de la familia Tapia Espinoza, que dedicó unos minutos de silencio y palabras de recuerdo a Graciela Gómez y Manuel Espinoza, fallecidos hace ya algún tiempo. Rememoran que, en aquellos años, la mesa era abundante y nadie faltaba a la tradicional despedida del año. “Qué tiempos aquellos”, comentaron con nostalgia.

La celebración continuó en distintos puntos de ambas comunas. En algunos pasajes, la noche se vivió con música a alto volumen y encuentros espontáneos entre vecinos, mientras otros optaron por celebraciones más tranquilas y reservadas. Las copas de champaña se alzaron como gesto simbólico de bienvenida al nuevo año, en un ambiente donde convivieron el entusiasmo y la moderación.

La tecnología tuvo un rol protagónico en la medianoche. Vecinos, especialmente jóvenes, registraron el momento con sus teléfonos celulares y compartieron imágenes y videos en redes sociales. Otros recurrieron a videollamadas para acortar distancias con familiares que celebraban fuera de la comuna. “Hoy la tecnología permite estar más cerca, incluso a la distancia”, comentó Manuel, mientras conversaba con parientes desde Puerto Montt.

Respecto al bienestar animal, la preocupación volvió a instalarse como un tema relevante. El Programa Mascota Protegida, dependiente de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), ha reiterado el llamado a evitar el uso de fuegos artificiales debido al estrés intenso que provocan en las mascotas, y ha difundido recomendaciones para protegerlas durante el Año Nuevo, como mantenerlas en espacios seguros, reducir estímulos sonoros y acompañarlas durante los momentos de mayor ruido.

Algunos residentes señalaron haber observado menos animales desorientados en comparación con años anteriores, percepción atribuida tanto a mayores medidas de resguardo adoptadas por los dueños como, de forma preocupante, a una posible habituación al ruido producto de los reiterados episodios de pirotecnia que se registran durante cada noche durante el año en distintos sectores.

“Feliz Año Nuevo para todos, ese es mi deseo”, expresó María antes de regresar a su hogar para continuar una celebración íntima. Un saludo sencillo que, en medio de luces, recuerdos y contrastes, reflejó el anhelo compartido de iniciar el 2026 con esperanza, mayor conciencia comunitaria y respeto por el entorno.

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