
El afectado fue interceptado por sujetos armados al regresar a su hogar. Denuncia una sistemática falta de respuesta institucional y manifiesta un fundado temor por su integridad y la de su familia.
Pudahuel, Santiago de Chile. 30 de enero de 2026. Un grave episodio de violencia ha conmocionado a la comunidad de Pudahuel. Luis González, exdirigente de seguridad ciudadana y comerciante del persa Teniente Cruz, denunció haber sido víctima de una violenta agresión la noche del pasado domingo 25 de enero, aproximadamente a las 20:30 horas, mientras retornaba a su hogar tras su jornada laboral.
Según el testimonio de la víctima, el ataque se produjo en la intersección de las calles Ricardo Vial y Mar Caribe. Mientras se desplazaba en su vehículo de trabajo un triciclo, fue interceptado por dos individuos que descendieron de un automóvil sin matrícula visible. Los atacantes, que mantenían sus rostros cubiertos y —según el relato de González— poseían acento extranjero, actuaron con premeditación.
Mientras uno de los sujetos lo inmovilizaba, el otro lo golpeó repetidamente en la zona abdominal utilizando la culata de un arma de fuego. Durante la agresión, los delincuentes profirieron una frase que vincula el acto directamente con su labor social: “Esto es por sapo”. Tras el ataque, los individuos huyeron del lugar sin sustraer pertenencias ni dinero, lo que refuerza la tesis de un amedrentamiento dirigido.
A pesar de intentar minimizar lo ocurrido inicialmente para no alarmar a su entorno familiar, la aparición de un hematoma de gran extensión y el incremento del dolor obligaron a González a asistir al Cesfam La Estrella.
El certificado médico emitido por el centro asistencial describe un cuadro clínico de cuidado:
“Abdomen blando y depresible, doloroso a la palpación superficial y profunda en hemiabdomen derecho, con presencia de hematoma de bordes mal definidos, coloración violácea y áreas de equimosis”.
Evidencia del ataque: Registro visual de la zona abdominal de la víctima, donde se aprecia la severa equimosis descrita en el parte médico. La imagen fue cedida por el afectado con el objetivo de visibilizar la violencia del ataque.
Este ataque no es un hecho aislado. El exdirigente reveló que durante el último año fue objeto de constantes amenazas telefónicas, lo que le obligó a cambiar su número de contacto en varias ocasiones. Asimismo, enfatizó que existen al menos tres denuncias previas por amenazas verbales ante la 26ª Comisaría de Pudahuel. No obstante, González lamenta que dichas causas fueran archivadas por la Fiscalía, según consta en las notificaciones recibidas en su domicilio.
El afectado manifestó un profundo impacto emocional, lo que le ha impedido retomar sus labores habituales por temor a represalias. En este contexto, criticó la omisión de las autoridades locales, señalando que, tras comunicar el incidente, solo el concejal Manuel Ibarra se puso en contacto y solidarizando con su situación.
Dada la gravedad del suceso, la denuncia formal ha sido interpuesta ante la Policía de Investigaciones de Chile (PDI). Si bien el afectado optó por la reserva respecto a los móviles específicos por razones de seguridad, vinculó el atentado a su prolongada trayectoria denunciando problemáticas de orden público, falta de fiscalización y la proliferación de basurales clandestinos en su zona.
