
Habitantes de Pudahuel y Cerro Navia aseguran que los accesos del parque se han convertido en verdaderos microbasurales, afectando la seguridad, la convivencia y la imagen del sector. Piden mayor fiscalización y la instalación de cámaras con audio disuasivo.
Pudahuel, Santiago de Chile, 10 de diciembre de 2025. Vecinos de los sectores limítrofes entre Pudahuel y Cerro Navia denuncian que gran parte de los accesos al Parque Violeta Parra se han convertido en vertederos improvisados de basura domiciliaria, generando malos olores y un evidente deterioro del entorno. A esto se suma la presencia de personas en situación de calle que residen en rucos instalados al interior del parque.
Pese a los esfuerzos de la Municipalidad de Pudahuel por mantener el lugar, el problema persiste. Residentes señalan que, aunque las cuadrillas de aseo realizan labores periódicas, la acumulación de desechos se repite constantemente, afectando el uso del espacio público y entregando una imagen degradada del parque.
Guillermo, adulto mayor del sector, recuerda que el proceso de recuperación del terreno —que durante años albergó un campamento— fue complejo para las autoridades de la época:
“La gente que ensucia no sabe cuánto costó recuperar ese terreno y luego transformarlo en parque. Antes era una satisfacción venir a pasar la tarde, pero ahora está lleno de basura y rucos. Por seguridad y por el mal aspecto, muchos preferimos no venir. Da indignación ver cómo se está perdiendo este lugar por culpa de unos pocos cochinos”, afirma.
El parque cuenta con tres accesos principales. Uno de ellos se ubica a pocos metros de la escuela particular subvencionada Aconcagua, por calle Lo Castillo, donde —según vecinos— existe un gran cúmulo de desechos domiciliarios. Incluso se ha generado un hoyo en el terreno debido a sucesivas intervenciones con retroexcavadora para retirar la basura. A esto se suma el tránsito diario de niños y niñas que utilizan esa vía para llegar al establecimiento educacional y deben pasar frente al microbasural.
Los accesos más críticos están en avenida José Joaquín Pérez (altura 8922) y en calle Lo Castillo, donde la acumulación de basura es permanente. En contraste, el ingreso por Víctor Hugo esquina Potrufquén se mantiene más limpio gracias a la presencia de una plaza con sede social, un recinto deportivo techado y mejor iluminación, factores que facilitan la vigilancia natural del sector por parte de los vecinos.
Algunos residentes sostienen que parte del problema se debe a personas provenientes de Cerro Navia, quienes —afirman— cruzan hacia el parque para botar basura sin control ni sanciones por el acceso de avenida JJ. Pérez.
Ante la persistencia del conflicto, los vecinos proponen que la municipalidad instale cámaras de vigilancia con audio disuasivo, además de registrar en video o fotografía a quienes ensucien el parque para denunciarlos ante el Juzgado de Policía Local y aplicar la multa máxima, que puede alcanzar las 5 UTM.
