Vecina de Pudahuel esperó más de 12 horas fallecida en su cama por falta de médico que certificara su deceso

Vecina de Pudahuel esperó más de 12 horas fallecida en su cama por falta de médico que certificara su deceso
Descansa en Paz Ruth Irene Mora Pereira

La familia de Ruth Irene Mora Pereira, una mujer con discapacidad y de condición vulnerable, debió enfrentar la indiferencia de funcionarios de la salud, soportando largas horas de espera para obtener un certificado de defunción que permitiera iniciar el velorio. La burocracia y la falta de humanidad golpearon, una vez más, a los más humildes.

Pudahuel, Santiago de Chile. 9 de septiembre 2025. El dolor de la partida se transformó en indignación. Ruth Irene Mora Pereira, vecina de Pudahuel Sur, falleció en su domicilio del pasaje Mar del Norte N° 8397 minutos antes del mediodía de ayer. Sin embargo, su familia tuvo que esperar más de 12 horas para que su cuerpo pudiera ser trasladado a un ataúd, debido a la imposibilidad de contar con un médico que certificara su muerte.

La situación fue especialmente cruel, considerando que Ruth, nacida en 1961, vivió con sordera y mudez desde su infancia, una vida marcada por la adversidad. Tras la muerte de su madre hace más de 18 años, quedó aún más expuesta a las dificultades. Según vecinos que la conocieron, las alegrías que tuvo fueron pocas, pero intensas, como cuando aplaudía con entusiasmo o cuando pudo participar en un paseo comunitario este verano, acompañada por dirigentes sociales y un Carabineros de la 55ª Comisaría de Pudahuel Sur.

“Ella disfrutó mucho ese día en la piscina, fue uno de sus últimos momentos felices”, recordó la dirigenta social Heddyy Droguett, quien la conoció por años.

Lo que más indigna a la comunidad no es solo la muerte, sino el trato recibido. La familia acudió a los servicios de salud municipal del sector para solicitar el certificado de defunción, trámite que debe firmar un médico. La respuesta fue que no había profesionales disponibles, por lo que se debió esperar hasta después de las cinco de la tarde para pedir asistencia a urgencias.

El cuerpo de Ruth permaneció en su cama hasta cerca de las 19:00 horas, cuando finalmente llegó una ambulancia para constatar el fallecimiento. Sin embargo, la pesadilla no terminó ahí: la documentación emitida contenía un error en la identificación de la fallecida, lo que obligó a repetir el proceso y extendió la espera hasta pasada la medianoche.

En total, la familia soportó más de 12 horas de angustia, impotencia y humillación. “Esto no puede ser, es una falta total de empatía hacia la gente humilde”, lamentaron vecinos del sector, quienes organizaron una colecta para apoyar económicamente a la familia.

Ruth será sepultada este miércoles al mediodía en el cementerio Parque El Sendero de Maipú, junto a su madre, cerrando un destino marcado por el abandono institucional y la indiferencia social.

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