Negaron silla de ruedas a adulta mayor en urgencia del Hospital Félix Bulnes pese a grave estado de salud

Negaron silla de ruedas a adulta mayor en urgencia del Hospital Félix Bulnes pese a grave estado de salud
Foto de referencia
Mientras la paciente sufría de dolor, los familiares discutían con el personal que intentaba retirarle la silla de ruedas.

Indignación generó entre familiares y testigos el intento de personal del hospital de retirar la silla de ruedas a la paciente María Hortensia Iraira Veloso, de 69 años, quien llevaba más de 12 horas sin ser atendida y presentaba signos evidentes de deshidratación severa.

Un verdadero drama humano vive la señora María Hortensia Iraira Veloso, adulta mayor de 69 años y vecina de Cerro Navia, quien ha debido acudir en al menos cuatro ocasiones al servicio de urgencia adulta del Hospital Félix Bulnes, aquejada por fuertes dolores abdominales, vómitos y diarrea, sin recibir la atención médica que su delicado estado requería, según denuncian sus familiares.

Interconsulta del doctor Raúl Vargas Ramírez.

Ante la falta de mejoría y la reiterada postergación en el sistema público, la paciente fue trasladada por su familia a un sistema privado de salud, al Hospital del Profesor, donde fue atendida por el doctor Raúl Vargas Ramírez. El diagnóstico fue alarmante: deshidratación severa, taquicardia, hipotonía, mucosas secas y dolor abdominal. El médico sospechó una posible enterocolitis por Clostridioides difficile y rotavirus, recomendando su derivación urgente a un centro de mayor complejidad.

Con dicho informe médico en mano, la familia regresó con la señora María Hortensia al Hospital Félix Bulnes durante la tarde del mismo lunes. Debido a su delicado estado, se le facilitó una silla de ruedas al momento del ingreso, para brindarle algo de comodidad en la extensa espera.

Sin embargo, durante las horas posteriores, una funcionaria del hospital se acercó a solicitar la devolución de la silla de ruedas, proponiendo que la paciente fuese sentada en uno de los asientos de plástico duro del lugar. La familia se negó, argumentando lo inadecuado e inhumano que resultaba esa alternativa, considerando la condición médica y el evidente sufrimiento de la paciente, quien ya acumulaba más de 12 horas esperando ser atendida.

Testigos relataron que la discusión entre los familiares y el personal fue tensa, y que la señora María, visiblemente debilitada y conmovida, rompió en llanto frente a sus hijos. Entre lágrimas, exclamó: “Yo no vengo como indigente aquí”, generando profunda consternación entre quienes presenciaron la escena, incluidos niños.

El momento fue grabado por usuarios con sus teléfonos celulares, dejando registro del trato recibido y de la precariedad del acceso a insumos básicos como una silla de ruedas, esencial para pacientes críticos en espera. El hijo de la paciente denunció incluso sentirse perseguido y maltratado por no devolver la silla, ya que se le indicó que era “la única que había” disponible.

Según relatan sus familiares, pasaron más de 12 horas sin que la señora María recibiera atención médica, a pesar de los síntomas evidentes de deshidratación, vómitos persistentes y decaimiento. Finalmente, fue hospitalizada, y al cierre de esta nota se encuentra internada en el mismo recinto hospitalario.