
Una colisión vehicular dañó y dejó sin funcionar una de las pocas cámaras de seguridad instaladas en el sector rural. Dirigente vecinal denuncia el abandono histórico de la zona y exige medidas urgentes al municipio.
Pudahuel, Santiago de Chile, 9 de julio de 2025. La cámara de vigilancia pública instalada en la intersección de Camino Renca-Lampa con Campo Alegre, en la zona rural de la comuna de Pudahuel, resultó dañada y quedó inoperativa tras una colisión entre un camión tres cuartos y un automóvil, ocurrida hace ya varios meses, según aseguran residentes del sector.
El hecho se registró en esta transitada esquina y, de acuerdo con el testimonio del vecino y dirigente comunitario Jorge Neira, el impacto fue acompañado de un fuerte estruendo que generó confusión entre los habitantes. “Lo único que yo sentí fue el estampido, el ruido. No sé si fue el choque o un balazo. Fui a ver y la cámara estaba destruida”, explicó.
La cámara afectada era una de las pocas medidas de vigilancia implementadas en este sector históricamente excluido de la inversión pública. “Aquí hemos sido postergados de todo. La cámara empezó a funcionar bien, pero luego de varios accidentes la dañaron… lo hacen para que no quede evidencia”, denunció Neira.
El dirigente relata que, pese a las solicitudes constantes de la comunidad, solo se instaló una cámara en un amplio perímetro considerado vulnerable. En un inicio, las alarmas comunitarias entregaron buenos resultados, pero la falta de continuidad en la implementación de medidas dejó a los vecinos nuevamente expuestos.
Neira describe una situación preocupante: vecinos que deben acompañarse en la madrugada para esperar la micro, temor de salir durante la noche y familias que viven atrapadas en el aislamiento. “Nos toca dormir bajo siete llaves. A las cinco y media hay que acompañar a los que esperan locomoción… La seguridad no llega, y esta cámara de vigilancia en altura, ubicada a pocos metros de dos paraderos de buses, cumplía un rol importante y ahora está dañada”, afirmó.
Para este padre y abuelo, lo ocurrido no es un hecho aislado, sino la confirmación de un abandono prolongado por parte de las autoridades. “Estamos postergados hace muchos años. Nadie hace nada”, declaró con resignación, pero también con la convicción de que seguirá denunciando estas situaciones para buscar una mejor calidad de vida y mayor seguridad para su comunidad.
Por: Alen Cid (UBO)
