Más que un nombre: una identidad en Pudahuel

Más que un nombre: una identidad en Pudahuel
Bienvenida Cárdenas y Cristian Núñez, dirigentes que firmaron la solicitud de cambio de nombre de la plaza.
El Año 2029, se ingresó una solicitud a través de la Oficina de Partes de la Municipalidad de Pudahuel (N° 20.108), en la que solicita el cambio de nombre de una plaza.

Cinco años han pasado desde que el dirigente cultural y presidente del conjunto folclórico “Araucarias de Pudahuel”, Cristian Núñez, inició un llamado para cambiar el nombre de una plaza local. Lo que comenzó como una iniciativa simbólica se ha transformado en un movimiento por la identidad de los pudahuelinos.

Pudahuel, Santiago de Chile, 29 de junio de 2025. A la altura de las avenidas General Óscar Bonilla con Teniente Cruz, por el costado izquierdo de la salida del metro Barrancas, se encuentra el lugar donde se desarrolla esta historia. Desde 2019, el dirigente cultural y social Cristian Núñez impulsa una iniciativa para renombrar este espacio, pasando de “Plaza Barrancas” a “Plaza de las Artes y la Cultura”.

Las agrupaciones culturales representadas por la Agrupación Cultural de Pudahuel (ACULDEPU), presidida por Cristian Núñez, y la Junta de Vecinos N° 1 Santa Corina, encabezada por Bienvenida Cárdenas, ingresaron una solicitud a través de la Oficina de Partes de la Municipalidad de Pudahuel (N° 20.108), con fecha 2 de diciembre de 2019, en la que solicitaron formalmente el cambio de nombre de la plaza Barrancas por “Plaza de las Artes y la Cultura”, ubicada en la esquina de General Bonilla con Teniente Cruz.

La propuesta busca una mayor conexión con los habitantes del sector, fomentando actividades culturales que promuevan la interacción vecinal y un entorno familiar para los residentes de Pudahuel.

“Apenas nos propusimos el cambio de nombre, se hizo una recolección de firmas y nos pusimos en contacto con el municipio para hacer la solicitud”, afirma Cristian Núñez.

Luego de realizar la solicitud correspondiente, la agrupación quedó a la espera de una respuesta. Sin embargo, distintos acontecimientos sociales del país —como el estallido social, la pandemia y un cambio de administración municipal— retrasaron cualquier avance, dejando la propuesta sin novedades concretas hasta el día de hoy.

Pese a ello, la agrupación decidió seguir insistiendo, pero se enfrentó a nuevos obstáculos. En palabras de Núñez: “El año pasado retomamos las actividades y le enviamos tres cartas al municipio solicitando la autorización para ocupar el sitio”, las cuales no fueron respondidas a tiempo para organizar los eventos, o simplemente no obtuvieron respuesta alguna.

Esta situación ha generado nuevos inconvenientes y ha desmotivado tanto a agrupaciones locales como a visitantes.

“Somos un grupo grande que nos juntamos para estas ocasiones, y la idea es fomentar la cultura acá (…) Como agrupación llevamos diez años, y desde el estallido social hemos tenido este tipo de trabas”, añadió el dirigente.

Buscando más antecedentes, se intentó contactar al vicepresidente del Consejo de la Sociedad Civil de la comuna (COSOC), Walter González, pero no fue posible coordinar una entrevista. También se solicitó una respuesta al alcalde Ítalo Bravo Lizana, quien indicó: “El proceso sigue en curso”.

Esto mantiene a las agrupaciones en una encrucijada: seguir presionando para lograr el objetivo o abandonar la propuesta y enfocarse únicamente en sus actividades culturales.

En ese contexto, consultamos a vecinos del sector, quienes en su mayoría desconocían que la plaza tuviera un nombre oficial. Pese a ello, valoran positivamente las iniciativas culturales. Así lo expresó un comerciante de la zona: “Todo sea por el bien de la comunidad y, sobre todo, por darles un motivo a los niños para salir de la casa”.

La comunidad no pretende detener sus actividades, pero anhela que algún día se reconozca formalmente su derecho a representar y visibilizar su identidad. Más que un nombre, se trata de la reivindicación de un sentido de pertenencia, de demostrar que la vida cultural y social sigue presente en el corazón de los pudahuelinos.

“No es que necesitemos un gran letrero ni mucho presupuesto para el cambio de nombre; solo buscamos algo que sentimos como propio”, concluye Cristian Núñez.

Por: Europa Guzmán y Boris Aldunce (UBO)