
Por más de tres décadas, Geraldo Valenzuela ha sido testigo silencioso de la vida en Pudahuel desde su puesto frente al Registro Civil. Con su cámara ha retratado generaciones, capturando historias de amor, identidad y memoria en cada fotografía, mientras el barrio y la tecnología cambiaban a su alrededor.
Pudahuel, Santiago de Chile. 27 de junio 2025. Durante más de 30 años, Geraldo Valenzuela ha capturado con su cámara los momentos más memorables de los vecinos de Pudahuel. Desde matrimonios hasta nacimientos, su trabajo es parte viva de la historia local.
En la misma entrada, en la misma oficina, Geraldo Valenzuela observa cómo los vecinos de la comuna entran y salen del Registro Civil. Su labor ha sido la misma durante mucho tiempo. “Llevo harto tiempo en esto”, dice con tono pausado. “Me inspiré cuando vi a alguien capturar un momento”.
Valenzuela comenzó cuando el mundo era análogo: usaba cámaras con rollo, revelaba en cuartos oscuros y filmaba con cintas VHS. En ese contexto, la fotografía no solo requería paciencia, sino también destreza técnica. Hoy, pese al avance de la tecnología, sigue ejerciendo su oficio con la misma dedicación. “Me facilita lo digital, es más rápido, no se trabaja en tiempo real”, afirma.
A lo largo de los años, su rincón junto al Registro Civil se ha transformado en una referencia del barrio. Ha visto pasar generaciones enteras por su lente. Si bien el mayor trámite es la cédula de identidad, Geraldo captura el amor.
A pesar del paso del tiempo y los cambios del entorno, Valenzuela no piensa dejar de trabajar en Pudahuel. “Me va bien acá”. Aunque en el pasado trabajó en una productora, hoy se siente cómodo en su espacio actual.
Su historia es, en parte, la historia de la comuna: un retrato vivo del oficio y de la importancia de conservar la memoria, una imagen a la vez.
Por: Sofía Molina y Valentina Carrasco.

