
La celebración navideña, destinada a llevar alegría a niños y niñas de escasos recursos, fue cancelada el día programado debido a que el espacio estaba ocupado por comerciantes informales. Pese a contar con un decreto municipal que autorizaba la actividad, los organizadores no lograron poder realizarla.
Pudahuel, Santiago de Chile, 29 de diciembre de 2024. La esperada fiesta navideña organizada por el exdirigente Luis González y sus colaboradores, que se iba a realizar en la calle Alberto Memod, entre Ricardo Vual y Las Guayanas, no pudo llevarse a cabo el pasado 28 de diciembre debido a la ocupación del espacio por comercio informal. A pesar de contar con un decreto municipal de autorización, la demora en la gestión y la falta de acción para despejar el área impidieron que más de 200 niños disfrutaran del evento.

La solicitud para ocupar el tramo de calle fue ingresada el 7 de noviembre, pero la autorización llegó recién el 19 de diciembre mediante el Decreto 007811, firmado por el alcalde Ítalo Bravo. “Este retraso complicó la organización, reduciendo a solo ocho días el plazo para recolectar donaciones y contratar juegos inflables. “Aun así, nos organizamos logrando reunir parte de los recursos y nos entusiasmamos nuevamente con la posibilidad cierta de realizar la actividad”, señaló Luis González.
Una semana antes de la celebración, los organizadores notificaron a los vecinos que pudieran resultar afectados y a Carabineros del cuadrante sobre el uso del espacio. Sin embargo, la mañana del 28 de diciembre, fecha de la celebración, el tramo autorizado comenzó a ser ocupado por comerciantes informales. “Envié un correo a seguridad municipal a las 08:00 horas, pero no hubo respuesta. Yo no tengo autoridad para pedir que desocupen la calle”, relató el principal organizador, Luis González.

El espacio comenzó a liberarse recién a las 15:00 horas, demasiado tarde para instalar los juegos y preparar la fiesta. Ante la imposibilidad de realizar la actividad, los organizadores optaron por no realizarla y entregar personalmente los regalos a los niños en sus hogares. Sin embargo, los juegos inflables contratados no pudieron ser utilizados, generando pérdidas económicas para los organizadores.
“No es la primera vez que sucede. El año pasado ocurrió lo mismo. Necesitamos un compromiso real de las autoridades para proteger las actividades comunitarias, evitar que el comercio informal interfiera y reducir la burocracia municipal”, expresó González, visiblemente afectado por lo ocurrido. Participa en estas actividades junto a su familia y amigos desde hace varios años, por lo que lamentó profundamente la cancelación.


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