El Tata Pedro a los 87 años es un ejemplo de Trabajo y Fortaleza en ferias libres de Pudahuel

El Tata Pedro a los 87 años es un ejemplo de Trabajo y Fortaleza en ferias libres de Pudahuel
Momentos inolvidables para este hombre por el recibimiento dado.

“Trabajo para vivir y morir con dignidad”, dice Pedro Calderón Vergara, quien, con 87 años, recorre ferias libres vendiendo paños de cocina. Su historia nos inspira a valorar el esfuerzo y la fortaleza de quienes enfrentan la vida con amor propio y perseverancia.

Pudahuel, Santiago de Chile, 28 de diciembre de 2024. Mientras muchos a su edad disfrutan de un merecido descanso, Pedro Calderón Vergara, conocido como el Tata Pedro, encuentra en el trabajo su propósito de vida. A sus 87 años, recorre las ferias libres de Pudahuel Norte llevando paños de cocina y una sonrisa, demostrando que la edad no es un obstáculo para mantener la dignidad y el orgullo de ganarse la vida.

“Trabajo para vivir y morir con dignidad”, afirma con determinación cuando le preguntan por qué sigue trabajando a pesar de sus años. Aunque sus ingresos no superan los 4 mil pesos diarios de ganancia y muchas veces regresa con mercadería sin vender, Pedro nunca se rinde. Para él, quedarse en casa sería como renunciar a la vida misma, asegura.

El pasado viernes, su jornada tuvo un giro inesperado. Gracias al Batallón de Amor y Radio Espacio Latino, en la feria libre de Victoria fue recibido con globos y aplausos. Un grupo de personas, entre niños, jóvenes y adultos, se organizó para homenajearlo. En menos de 30 minutos, Pedro vendió toda su mercadería, algo que muy pocas veces ha logrado. La emoción era evidente en sus ojos al sentirse acompañado por tantos que valoran su trabajo en vez de criticarlo por trabajar a su edad.

El Tata Pedrosube al transporte público para llegar a las ferias en donde él trabaja.

Un recorrido lleno de voluntad

La figura del Tata Pedro es inconfundible. Bajito, de andar pausado pero firme, con su carrito cargado de paños de cocina, sube al transporte público para llegar a las ferias de Pudahuel Norte, a los persas Teniente Cruz o San Francisco. A pesar de que las distancias son largas y su caminar lento, Pedro nunca falta. La rutina que no lo desgasta; al contrario, le da vida, argumentan quienes lo conocen.

Su historia ha llegado a miles gracias a Catalina Douat, creadora de contenido que se dedica a visibilizar historias de adultos mayores que siguen trabajando. Sus videos en TikTok, entre ellos dos dedicados a adultos mayores, uno de ellos al Tata Pedro, han alcanzado más de 700 mil visualizaciones, generando una ola de apoyo y cariño hacia estas personas que, a pesar de su edad, han hecho del trabajo su estilo de vida.

“Él está orgulloso de su hijo e hijas —dice—. Uno es marino, y sus dos hijas son profesionales. Expresa que siempre están presentes junto a su señora. Sin embargo, Pedro trabaja porque quiere, porque siente que lo necesita para mantenerse vivo. Es un ejemplo de esfuerzo y alegría. Su energía contrasta con la apatía de tantos jóvenes que podrían aprender mucho de personas como él”, dice Catalina.

Un ejemplo para todos

La historia del Tata Pedro nos invita a reflexionar sobre el valor del trabajo y el respeto a los adultos mayores. Su ejemplo es un recordatorio de que, con voluntad, se puede enfrentar cualquier desafío, dicen quienes conocen al Tata Pedro, que por años lo han visto en esa actividad, incluyendo a Catalina Douat, que lo recuerda desde su niñez.

Pedro no solo vende paños de cocina; con cada jornada, él también reparte una lección de vida: nunca es tarde para mantener la dignidad, buscar el propósito y dar lo mejor de uno mismo, dicen personas de ferias libres consultadas por Diario Tropezón.

Tata Pedro es inconfundible junto a mujeres del Batallón de Amor.