El concejal, Luis Beltrán Manríquez, solicitó una auditoría externa y cuestionó la transparencia en las cuentas municipales, generando un acalorado intercambio con el alcalde Mauro Tamayo. Beltrán denunció haber sido menoscabado y denostado al ser tratado de ignorante, y exigió disculpas públicas.
Cerro Navia, Santiago de Chile, 13 de diciembre de 2024. El pasado viernes 6 de diciembre, asumieron los nuevos alcaldes y concejales a nivel nacional. En Cerro Navia, la primera sesión del concejo municipal, transmitida en vivo por redes sociales, marcó el inicio de un período que promete estar lleno de debates intensos y un renovado compromiso con la transparencia.
Durante la sesión inaugural, el alcalde Mauro Tamayo Rozas presentó los planes y proyectos de su administración para el municipio. Posteriormente, los concejales tuvieron la oportunidad de plantear sus inquietudes y propuestas. El momento más controvertido ocurrió cuando el concejal Luis Beltrán Manríquez tomó la palabra para cuestionar varios aspectos de la gestión municipal.
En una intervención de diez minutos, Beltrán solicitó una auditoría que sea realizada por una empresa externa para esclarecer el estado financiero de la municipalidad. Argumentó que había solicitado información formal al alcalde sin recibir respuesta y denunció una carencia de datos en la sección de transparencia del sitio web municipal. Además, planteó dudas sobre la rendición financiera de la Corporación del Deporte, balances de salud no publicados y pasivos no revelados por la municipalidad.
El concejal también cuestionó los procesos de selección para cargos públicos en el área de salud, las cuotas pagadas a la farmacia popular y las causas penales vinculadas al municipio. Según sus estimaciones, la deuda municipal podría ascender a 14 mil millones de pesos, y acusó a Cenabast de tener a Cerro Navia catalogado como cliente moroso.
La respuesta del alcalde Tamayo no se hizo esperar. En un tono molesto, negó las acusaciones sobre Cenabast, calificó al concejal de “ignorante” y lo acusó de actuar de mala fe y buscar protagonismo mediático. A pesar del tenso intercambio, el concejal formalizó su solicitud por escrito, insistiendo en la necesidad de una auditoría externa.
La controversia escaló cuando, tras la sesión, Beltrán publicó un video en redes sociales exigiendo disculpas públicas del alcalde por los supuestos menoscabos y denostaciones. Asimismo, reafirmó su compromiso de seguir explorando instancias legales para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en el municipio. “Mis únicos jefes son la comunidad que votó por mí y aquellos que no lo hicieron. Ejerceré todas las acciones de fiscalización necesarias porque la probidad debe ser demostrada”, declaró.


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