

Madre de cerditos pequeños, se lanza dos veces al agua barrosa y torrentosa por sus hijos, de los cuales seis se los llevó el torrente.
Pudahuel, Santiago de Chile, 23 de junio de 2023. Momento de máxima tensión se vivieron durante el día de ayer viernes en la ribera del estero Mapocho que se desbordó, y una de estas partes afectadas, se ubica en el final de la calle San Pablo viejo, en donde quedaron atrapados una manada de cerdos y un caballo.
Los animales buscaron refugio en un montículo en medio del torrente de agua que lo iba desmoronando, dejando un espacio seco no superior a un metro cuadrado en donde luchaban por no caer al afluente barroso y torrentoso.

Momentos de tensión que se incrementaron con el pasar del tiempo, ya que el agua cubría el lugar donde se apretujaban los pequeños cerdos y el caballo, generando chillidos de miedo entre los animales. En ese momento, voluntarios del cuerpo de bomberos de Quinta Normal, realizaron el esfuerzo por rescatarlos mientras se amarraban a una cuerda, pero resultó sin éxito, pues eran arrastrados por la corriente.

El joven Matías Silva fue uno de los que se arriesgaron y nadó hasta unas pesebreras para soltar a los animales que iban a morir ahogados por la repentina subida del agua, al querer regresar a tierra firma, el torrente no lo dejó y debió buscar refugio en el techo de una de las pesebreras, en donde permaneció varias horas esperando ser rescatado.
Finalmente, se logró por un ingenio de bomberos que amarraron un gran estanque vacío de almacenamiento de agua a una cuerda y lo deslizaron agua abajo, de esta manera, el joven rescatado logró lanzarse al agua y aferrarse. Llegó a la orilla con principio de hipotermia, pero fue atendido rápidamente por personal de la salud que se encontraba con una ambulancia
El drama continuaba para los animales que estaban en el montículo rodeado de agua de una profundidad mayor a dos metros y torrentoso. Bomberos hacía un gran esfuerzo por ir en su rescate, con cuerdas amarradas fueron acercándose, pero fue ahí cuando cuatro cerdos adultos y uno pequeño se lanzan al agua y logran salir a salvo, aunque quedando exhaustos por el tremendo esfuerzo en la lucha por su sobrevivencia.
El instinto de madre de una cerdita adulta que nadando había llegado hasta la orilla con uno de sus hijos pequeños, al cual puso a salvo, se lanzó de nuevo al agua y fue por el rescate del resto de sus hijos que estaban junto a otros cerditos de otras madres, logró llegar en su lucha con el agua torrentosa y fría llegó a su manada.
Cuando, finalmente, los voluntarios rescatistas de bomberos llegaron al montículo, lograron amarrar al caballo y lo llevaron hasta tierra firme, dejándolo a salvo. Con respecto a los cerditos, bomberos acomodó un refrigerador en desuso como un improvisado bote donde pusieron a siete cerdos, pero tres madres cerdas y sus 18 pequeños se lanzaron al agua, donde seis no lograron atravesar el torrente.

La profundidad del agua, que por décadas no se había inundado esos sectores, sobrepasó la cabina de camiones, tres cuartos, carretas quedaron sumergidas, las que eran utilizadas en la fiesta de cuasimodo. Además, dos viviendas quedaron anegadas, perdiendo todos los enseres de siete personas adultas que las habitaban, como también los fardos de pasto seco que eran la alimentación de los equinos se perdieron.
La muerte de aves de correr fue numerosa, mientras que otras lograron sobrevivir trepando a frágiles árboles en donde permanecieron por horas a la intemperie bajo la lluvia. También la muerte de dos caballos que no fue posible rescatar, ya que estaban amarrados a uno de los camiones que quedó sumergido bajo el agua, en medio de un espectáculo de agua barrosa en todo su entorno.
El gran esfuerzo de todos por rescatar a los animales, en donde se complementaron personal de la municipalidad de Pudahuel, bomberos, familia de los afectados, carabineros y vecinos por rescatar a los animales que quedaron atrapados, de no haber sido así, enfrentaban una muerte segura al llegar la noche.


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