Punta de Tralca se ha convertido en una zona de sacrificio por parte de las empresas inmobiliarias, no obstante la comunidad ha luchado para detener esto y preservar la naturaleza.
Por: Javiera Neira Díaz
Como cada martes se transmitió un nuevo capitulo de Espacio Protegido, conducido por el abogado Patricio Vivanco, donde se hablo sobre la defensa territorial de Punta de Tralca ya que existen entornos naturales que han sido amenazados por privados.
Patricio Vivanco, comenzó contextualizando que Punta de Tralca es un vestigio natural y ancestral que no muchos conocen, es por eso que invito a David, historiador de la zona de Punta de Tralca y Sergio Castro, historiador de la zona de Isla Negra, para que ellos le cuenten a la audiencia cual ha sido la cultura que ha permanecido allí antes de que llegara la civilización.
“Para todos los que habitan Punta de Tralca, sobre todos los vecinos nos sucedió que cuando nos reunimos y empezamos a conversar nos dimos cuenta de que todos tenían experiencias con la materialidad de lo antiguo, por ejemplo se habían encontrado una cerámica sin entender bien como llego allí o habían estado al frente de un conchal sin saber que era eso, entonces la memoria estaba a los ojos de todos pero no todos estaban conscientes que estaba presente”, comentó el historiador David.
“También fue un descubrimiento para todos el darse cuenta de esto, ya que en realidad había un lugar en donde ellos estuvieron durante ciento de años, aquí estamos hablando de la cultura molle, y esto se puede ver en el inicio de la península donde hay un gran conchal”, añadió.
“Junto de los conchales estaba el no saber que teníamos tanta historia y acumulación de experiencia, es por esto que tuvimos que empezar a estudiar, trabajar y a defendernos porque éramos atacados por las personas que estaban acostumbrados a destruir el hábitat y no darle valor”, relató Sergio Castro, Historiador.
“Hemos tenido que aprender a revalorizar y hacer nuestro algo que siempre estuvo ahí, ya que tenemos que reconocer que fuimos incapaces de ver lo que teníamos como historia”, agregó Sergio Castro.
Punta de Tralca es un entorno natural privilegiado, ya que es el último lugar en todo el Quisco donde viven especies de aves y flora endémica. A su vez es una fuente importante para el turismo, es por esto que muchos vecinos de la zona piensan que este lugar es un santuario de la naturaleza.
Sin embargo, estos espacios han sido adquiridos por privados y propiedades para hacer negocios.
“Toda esta zona ancestral de los pueblos originarios a estado en peligro por la falta de respeto de nosotros mismos y sobre todo las empresas constructoras, las cuales quieren construir edificios en el costado de Cantalao ya que quieren a toda costa levantar unos caseríos para venderlos donde compraron y se supone que ni si quiera debiese haber comprado porque no se podía”, indicó Sergio Castro.
“Cantalao no es solo donde Pablo Neruda escribió poemas, sino que también habita una reserva natural de Isla Negra”, agregó el historiador.
“Este es un espacio que tiene mucha memoria y biodiversidad que ha quedado un poco recluida de la urbanización de los alrededores, entonces encontramos muchas especies como loicas, cururos, pequenes, culebras de cola larga, entre otros”, expresó David.
Es por esto que la ilegalidad de los trabajos queda aún más nítida si se considera que toda el área se reconoce como zona de protección por el ordenamiento territorial intercomunal, y de esta forma no se admite ningún tipo de intervención.
Sin embargo, ante la nula respuesta de las autoridades municipales, los vecinos de la zona han tenido que reaccionar para que las constructoras quieran derribar toda la flora y fauna del sector.

