

Con mucho dolor, personas cercanas, socias y familiares, la despiden destacando que fue una persona que demostraba “un servicio al prójimo”.
Pudahuel y Cerro Navia, Santiago de Chile, 07 de junio 2022. Siempre el fallecimiento de una persona causa mucho dolor, sobre todo cuando se trata de alguien que se destacó en su vida, tal como dicen desde la agrupación Kintunien Ayun, “por su servicio al prójimo”.

Se trata de Nayadet Andrea Contreras Pérez, una activa socia en Cerro Navia y Pudahuel e integrante de la Corporación Kintunien Ayun. Desde dicha organización cumplía importantes labores, sobre todo enfocadas a las mujeres trabajadoras y jefas de hogar, como también colaborar en el avance social e integral de las personas.
Por ejemplo, fue partícipe de ollas comunes, que además de generar grandes lazos entre las y los vecinos, ayudó a saciar el hambre de sus cercanas y cercanos en tiempos donde la crisis económica ha azotado a las familias trabajadoras, principalmente debido a la pandemia.
Así mismo, realizó cotidianamente distintas labores en apoyo a las personas, sin importarle quiénes o cómo eran. Como por ejemplo lo hacen desde Kintunien Ayun cuando ayudan a la tercera edad en talleres de alfabetización digital o realizando actividades recreativas para que las y las familias puedan pasar momentos agradables, como lo hace todas las personas pertenecientes a esta Agrupación.
La dirigente sociales Inés Catalán, representante de la Corporación Social Kintunien Ayun, en Pudahuel, sostiene que tiene los mejores recuerdos de su labor social que ambas realizaron en donde ella apoyaba incondicional a la comunidad
Viviana González, tía adulta mayor y que vive en Pudahuel sur, señaló que “Náyade, era una joven especial que cuidaba de su padre y madres ya adultos mayores y enfermos. Ellos la criaron como su hija, vivía para ellos, no se casó por ellos, los adoraba, estaba estudiando, su sueño era ser asistente social, y siempre estaba atenta a su entorno familiar y querendona de los niños y niñas, con quienes juega como uno de ellos”.
Eliana Gallardo, vecina, dice “soy su vecina, doy fe que ella era muy social, alegre, leal, honesta y comprometida, el señor la recogió a temprana edad, era lo mejor que teníamos, cuidaba de su madre y padre, y de ella siempre había una palabra, aunque a veces sin filtro que si ayudaba en los momentos difíciles. Puedo decir que a veces se desprendía de su ropa y la regalaba a quienes más la necesitaba era su forma de ser como también tuvo activa participación en las ollas comunes”.
Por su parte, Leslie González, también participante e impulsora de Kintunien Ayun, y amiga de Nayadet, contó que su lema era “dar hasta que duela”, frase que representa su gran ímpetu por ayudar a las personas. “Sin duda alguna era una persona que dejaba los pies en la calle por sus vecinos, sin importar nada ella entregaba su apoyo incondicional a la comunidad, aún sin poseer un título, practicaba el trabajo social con una profunda vocación y amor”, expresó.
Ella falleció el viernes en la ciudad de Serena, fue traída de regreso en la carroza fúnebre durante la tarde de este lunes a su domicilio de calle Consistorial N° 6428, Cerro Navia en donde fue velada con guardia de honor de socios de la Corporación Social Kintunien Ayun, además de decenas de muestras de cariño y arreglos florales, siendo sepultada este martes en el cementerio General y la familia agradece a la municipalidad por haberles apoyado en traerla de regreso a Cerro Navia en donde siempre vivió juntos a su madre y padre adultos mayores que cuidaba con esmero.
Por Benjamín Vidal


No se permiten comentarios