Gran iniciativa: Consejo de la Niñez y Juventud de Pudahuel busca que todos los niños y adolescentes sean escuchados

Gran iniciativa: Consejo de la Niñez y Juventud de Pudahuel busca que todos los niños y adolescentes sean escuchados

Por medio de esta instancia de participación, se busca darles voz a los niños, niñas y adolescentes que se ven dañados por el adultocentrismo.

Por: Javiera Neira Díaz

Pudahuel, Santiago de Chile, 04 de marzo 2022. Una de las dificultades más grandes en Chile es la gran precariedad que existe en la niñez y la adolescencia, los cuales viven en varias comunas vulnerables, así como en la comuna de Pudahuel. Por esta razón, se han creados colectivos u organizaciones municipales que intentan ayudar a los niños y adolescentes.

Una de estas organizaciones es el “Consejo de la Niñez y Juventud” de Pudahuel, el cual una de las líderes, Anais Basso, indicó que “el fin de este consejo es que los niños quieran dar a conocer su opinión dejando el adultocentrismo de lado”. Asimismo, comenta que lo más importante es que los niños conozcan sus derechos y sepan palabras claves que les puedan servir en su vida cotidiana.

El adultocentrismo hace referencia a la existencia de un tipo de superioridad, es decir, una relación social asimétrica entre las personas adultas que presumen su poder. Por ejemplo, “usted no me contradiga, el adulto acá soy yo”, estas practicas son comunes en personas adultos que olvidan que niñas, niños y adolescentes tienen los mismos derechos. En consecuencia minimizan sus ideas y propuestas, descalifican sus necesidades y sentimientos, no los escuchan y no los dejan expresarse, muchas veces normalizan la violencia o consideran que son parte de su educación y asimismo creen que sus derechos están condicionados a cumplir con su obligación.

En este orden de ideas, es importante que se identifique el adultocentrismo como parte de un sistema más grande de dominación en nuestra sociedad, el cual ha obstaculizado el desarrollo y acceso igualitario de oportunidades que afectan a niñas, niños y adolescentes.

Es por esto, que el colectivo se creó con el fin de saber cuál era la opinión de los niños en diferentes situaciones, por ejemplo, en el retorno a clases puesto que en ocasiones los profesores al presentarse con los alumnos señalan que ellos son los que mandan en la aula de clase, provocando así que los niños no quieren participar en clases o simplemente no quieren estudiar esa materia. “Yo creo que el fin de esta organización es poder escuchar la opinión de los niños y saber lo que piensan, por ejemplo: el tema de la guerra en Ucrania a ellos también les importa e interesa. Debemos saber la opinión de ellos porque tienen puntos de vista muy diferentes, además ellos también tienen ideas y son geniales a pesar de que tengan 6 o 10 años”, manifestó la organizadora del consejo.

El consejo aborda diversas temáticas donde un niño o varios niños les interesa un tema y se habla o se tratan sus dudas. “Ahora con la vuelta a clases hemos visto temas del ciberbullying, bullying, acoso escolar, entonces muchos niños del consejo le temían a esto. Si bien se hablan muchos temas, este fue uno de los temas que pudimos ver hace unas semanas atrás” explico Basso.

Asimismo, dentro de la organización además de conversar de temas que les importan a los niños, se realizan distintas actividades recreativas para los niños. “Diego y Daniel nos ayudan en esto, por ejemplo: jugamos el adivina un derecho, mímicas, a la pinta, etc”, señala Anais Basso.

Sin embargo, estas actividades hoy en día actividades se están realizando de forma online debido al aumento de casos covid en el País.

“Gracias al consejo he visto muchos cambios, ya que habían niños que contaban que sufrían de bullying por su forma de vestir, forma de habar o por su color de piel y hoy en día no sufren esto y creo que esto es gracias a Daniel y Diego quienes les enseñan lo que deben hacer y cómo actuar en estas situaciones”, estableció la organizadora del colectivo.

Según comentan, es en la niñez y la adolescencia donde las personas adultas deben fomentar la construcción de espacios de convivencia en la que se considere por encima de la competencia, espacios en los que se valoren las opiniones y propuestas desde las diferencias y donde se construyan vínculos afectivos como base de la convivencia y la transformación de conflictos. Escuchar a los niños y adolescentes es parte de sus derechos a la participación.