Si bien comenzaron trabajando con gente en condición de calle, la ayuda, debido a la necesidad, se extendió a todos los vecinos y vecinas con necesidad. Actualmente trabajan con algunos colaboradores, pero sigue faltando apoyo para continuar con este hermosa labor.
Pudahuel, Santiago de Chile, 28 de marzo 2022. La necesidad en nuestra comuna existe. Es por eso que, incluso desde antes de la pandemia, algunas organizaciones sociales cumplían importante misión de entregar un plato de comida a personas que muchas veces no tenía para subsistir en el día a día.
Es el caso del Comedor Águilas de Pudahuel, entidad con personalidad jurídica que funciona desde hace 7 años, actualmente en la Villa Roberto Parra, y que si bien en un principio comenzó a trabajar con gente en situación de calle, hoy el foco está en ayudar también a personas de la comunidad, entregando almuerzos.
“Nos conseguíamos familias no solo para cocinar sino para armar el almuerzo. Nos enfocamos en anunciar el comedor, dónde estaba ubicado, y en el transcurso se nos ocurrió la idea de trabajar en el albergue Víctor Jara, donde en un furgón, buscábamos gente en ese lugar”, señaló una de sus participantes.
“Llegamos a tener ceca de 300 personas porque llenábamos el comedor y había gente esperando afuera. El comedor está abocado a gente en situación calle y personas de bajos recursos”, agregaron.
Señalan que si bien en pandemia siguieron trabajando, “a nosotros nos dolió el corazón porque acá se llenaba. Entonces nos vimos en la obligación de cerrar en pandemia. Seguimos trabajando pero con el menor contacto posible. Hacer con distanciamientos. En ese tiempo entregamos 280 platos”.
Si bien el comedor sigue funcionando en la actualidad, las condiciones se han puesto complejas, puesto que les ha costado generar los recursos necesarios para lograr sostener tanta cantidad de alimentos.
¿Quiénes aportan?
Hay un almacén que aportan, don Brunito, contaron a Tropezón, quienes hace cuatro año partió con frutas y ha ido agregando otras cosas. También hace poco se sumó carnicería los “Dos Cerditos”. Si bien hay otros comerciantes que colaboran, la mayor cantidad de los ingresos es por medio de la autogestión.
“No nos podemos quejar porque hubo ayuda en la pandemia y nos abastecimos. Ahora lo que no tenemos es para comprar algunas cosas porque se nos iba más de cien mil pesos en chuletas, por ejemplo”.
La vecina también señaló que buscaron ayuda en el municipio y se les cerró la puerta. “Lo lamentable es que no hay ayuda. Solicitamos entrevista con el alcalde, nos recibió pero no nos reconoce. Tenemos muchos abuelitos postrados, tenemos una lista, le dijimos al alcalde que les podemos facilitar la ficha para que vayan a visitar y no”.
También, las encargadas hicieron un llamado a la comunidad a sumarse en este proyecto con ayuda ya sea monetaria o de

