Organización medioambiental ante plan de sustentabilidad del aeropuerto: “Debe existir una solución integral”

Organización medioambiental ante plan de sustentabilidad del aeropuerto: “Debe existir una solución integral”

Conversamos con Alejandro Cantillana, quien forma parte de “Pudahuel Despierta”, y que dijo que se debe cuidar “los intereses de los ciudadanos afectados y no solo los negocios e intereses económicos de las grandes corporaciones  que operan las aerolíneas o administran el aeropuerto”.

Por Benjamín Vidal

Pudahuel, Santiago de Chile, 15 de julio 2021. El miércoles 30 de junio se anunció el “nuevo plan de sustentabilidad del aeropuerto” presentado por la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, en conjunto con la concesionaria Nuevo Pudahuel, sumado a la presentación de 66 buses eléctricos que conectan el centro de la capital con el recinto aeroportuario.

Según el plan, para quedar libres de emisiones debemos esperar al 2050, es decir, nos quedan 29 años más en los que se seguirá impactando la salud de las y los vecinos de Pudahuel debido a la contaminación por CO2 y ruido que provocan los aviones.

Tropezón conversó con Alejandro Cantillana, quien nos dijo que “no solo basta con regalar árboles a la municipalidad, que se gestionan a través de donaciones de pasajeros, sino que las medidas deben apuntar en primer lugar a transparentar y dar a conocer el real impacto que provocan los aviones en el medio ambiente y en la salud de nuestros vecinos”.

Por lo tanto, para Cantillana, se deben plantear  soluciones concretas en el corto y mediano plazo. Por ejemplo, “una solución para compensar la contaminación es construir parques, ya que a pesar de las donaciones de árboles, en Pudahuel seguimos con  un déficit de áreas verdes, promediando 5,7m2 por habitantes, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda 9m2 por habitante”, explicó.

También aclaró que hoy en día despegan aviones que superan la norma internacional de ruido, llegando a 98 decibeles, los que producen enfermedades como la hipertensión, estrés, insomnio, sordera, y afectando la calidad de vida. A pesar de que la tecnología de los aviones ha permitido disminuir el ruido y la vibración, “todavía existen aviones que siguen atentando con la salud de muchas familias del sector de Enea. En este sentido, se debe implementar una ley de ruido de fuentes móviles, que permitan restringir los decibeles de las aeronaves”, aseguró Cantillana.

Ante esta situación, “debe existir una solución integral y multisectorial que cuide los intereses de los ciudadanos afectados y no solo los negocios e interés económicos de las grandes corporaciones  que operan las aerolíneas o administran el aeropuerto, asimismo, debemos incluir participación ciudadana vinculante con la comunidad afectada por el terminal internacional, y hacerse cargo de un sistema de monitoreo de la salud de nuestros vecinos”, cerró.