Mercadería, leche, parafina, pañales y ropa. Eso y más reúnen Desafío Social 2+2, la iniciativa liderada por Vanessa Vergara y Christopher Vargas, una pareja de pudahuelinos que, desde el Estallido Social, busca ayudar a las familias más vulnerables de su comuna.
Por Aracelly Bravo Saavedra
Pudahuel, Santiago de Chile, 01 de julio 2021. Con dos leches y dos yugures para donar. Así empezó Desafío Social 2+2, la iniciativa liderada por Vanessa Vergara y Christopher es Vargas, una pareja pudahuelina que, desde el Estallido Social, busca ayudar a las familias más vulnerables de la comuna: “Tratamos de reunir ayuda para casos en general. Visitamos varias casas, juntamos mercadería y la entregamos a familias que están pasando por un mal momento”, cuenta Vanessa Vergara.
Y aunque ayudan a familias de todo Pudahuel e incluso de otras comunas, Desafío Social 2+2 se ha enfocado más en el sector rural, que corresponde al 88% del territorio comunal, y contempla las localidades de Campo Alegre, Peralito, El Noviciado, Soberanía Urbana, Villa Couso y Lo Aguirre.
La precursora de la iniciativa, que por estos días cumplen un año de vida, dice: “Nos hemos enfocado más en el sector rural. En El Noviciado hay un sector que se llama Peralito, que es un campamento. Ahí conocemos a los dirigentes de ese sector, quienes hicieron la olla común. En realidad, ellos tienen un catastro más claro de las personas que necesitan ayuda”.
Vanessa y Christopher empezaron con dos leches y dos yogures que querían donar, “entonces decíamos: si desafiamos a 50 personas, vamos a tener dos, dos, y dos. Y así empezamos a desafiar con dos cosas puntuales”, explica Vanessa Vergara. Mercadería, leche, parafina, pañales y ropa. Eso y más reúne Desafío 2+2, que durante el tiempo que lleva funcionando, ha entregado más de 10 millones de pesos en ayuda.
Pudahuel rural
Manuel es vecino del sector de Peralito y trabaja con Desafío Social 2+2. Todos los lunes, miércoles, viernes y sábados organizaba una olla común, que distribuía desde 150 a 200 almuerzos diarios para las personas del lugar: “Desafío Social 2+2 nos apoyó desde el comienzo. Siempre están ahí para insistir y ver a qué familia le falta […] A nosotros nos donaban ropa, nos donaban leche, alimentos de todo tipo”, relata Manuel, y agrega: “Me siento orgulloso de las personas que son y de lo que están abarcando, del proyecto social que tienen. Ellos no bajan los brazos, no se conforman con ayudar a un sector o a un punto, sino que están siempre moviéndose”.
Vanessa y Christopher se consideran “motivadores y el puente de quienes sienten empatía. “Siempre supimos que en Pudahuel la gente quería ayudar. Pero faltaba motivarlos. Quizás la gente no tenía tiempo y quería -o no sabía- cómo llegar a quienes la necesitaban”, cuentan.
Manuel, por su parte, comenta que Pudahuel Rural es un sector abandonado: “El lugar, la gente, las viviendas y el sector. No hay palabras para lo abandonado que está. Siempre se habla de Pudahuel Sur y Pudahuel Norte. Pero el sector rural: Pampa Alegre, el sector de Peralito, Roque Pérez, todo el sector que colinda con Lampa, también es Pudahuel”.
También reconoce que la ayuda de Desafío Social 2+2 es fundamental: “Toda la ayuda que ellos piden y la reciben, yo doy fe de que la entregan. Ellos no lucran, no ganan nada, no piden nada a cambio”.

