

Blanca y Carlos perdieron su casa hace algunos días en donde vivieron más de 35 años, y han recibido todo el cariño solidario de vecinos y vecinas.
Pudahuel, Santiago de Chile, 26 de julio 2021. Momentos muy intensos y solidarios se vivieron durante la jornada de ayuda social a familias que perdieron su casa por un incendio, hecho ocurrido en el sector de calle Copacabana, población Parque Industrial.
A una semana de haber perdido la casa que albergó a estos adultos mayores por más de 35 años, vecinos y vecinas del barrio se activaron para poder colaborar con un granito de arena a esta familia que, de la noche a la mañana, tuvo que enfrentar esta desgracia.
Un gesto que conmovió no solo a quienes lo perdieron todo, sino también aquellos que hicieron posible con esfuerzo, trabajo y solidaridad, que los afectados pudieran recibir esta ayuda. Jornada que involucró a artistas, además de vecinos y vecinas que realizaron un almuerzo solidario para ayudar en lo económico, pero también en entregar un poco de alegría.

Inés Vergara Núñez, una de las organizadoras de esta acción solidaria, señala a Tropezón que “conozco a la familia desde hace mucho tiempo. Mis hijas son amigas de sus hijas. Esta es mi casa en donde se está preparando este almuerzo, no nos prestaron la sede social en donde hay horno y ollas. Yo ayudo, estoy devolviendo la mano, cuando tuve cáncer a mí me ayudaron y es por eso si alguien me necesita ahí estaré, no siento vergüenza si hay que salir a la calle por ayudar”.
Katiuska Sieveking, dirigente del Centro Cultural y Social de la Productora PyP, también hicieron su aporte a la actividad, poniendo a disposición del evento solidario la amplificación y animación que permitió la actuación de los artistas y la invitación al vecindario participar de este almuerzo hecho con cariño y participación ciudadana.
Adema agrega, al momento que el “charro del amor” les cantó y los emociono hasta las lágrimas, “yo estaba grabando ese instante, no pude continuar, sentí demasiada emoción, pena por lo que les toco pasar, y sentir la solidaridad de los vecinos y vecinas que les han ayudado”.
Muestras de cariño que se suman a muchas otras que han recibido desde que ocurrió el siniestro, y se espera que sigan recibiendo ayuda que les permita tener la esperanza construir de nuevo, aunque los recuerdo más preciados ya no estarán.
