“Qué bonito el vagón de tren antiguo que colocaron, le da un ambiente de nostalgia al parque. Lástima que esté todo rayado”. Esas fueron las palabras de la señora Érica, vecina del Parque de la Infancia de Pudahuel. Lo que no sabía esta pudahuelina era que, hace dos años, ese carro ferroviario no cumplía una misión meramente estética. Se trata de uno de las bibliotecas icónicas del sector sur de nuestra comuna, el abandonado Bibliotren.
Contextualicemos. A mediados de 1998, gracias al proyecto del Fondo del libro, se inauguró una biblioteca muy innovadora que benefició a muchos habitantes de Pudahuel. El lugar, que recibió el nombre de Bibliotren, se situó en Av. Laguna Sur N° 8759, al costado del Cesfam Gustavo Molina Guzmán. El nuevo espacio recibió este original nombre, puesto que en un vagón de tren es implementada la nueva biblioteca. Así ve la luz un centro cultural, de formación e información, que la gente acogió con entusiasmo. Sus objetivos principales eran el fomentar la lectura, capacitar a través de diversos talleres, acercar la tecnología a la comunidad, etc.
En agosto de 2019, el ya reconocido lugar público fue trasladado desde su sitio de origen. La, a esta altura, emblemática biblioteca abandonó las dependencias del Cesfam –por la ampliación de éste- para reubicarse en el Parque de la Infancia, en el sector de Gral. Bonilla con Federico Errázuriz, en Pudahuel Norte.
Controvertida y cuestionada en ese entonces fue la arbitraria decisión de la autoridad comunal. Sin duda, el traslado de este patrimonio cultural pudahuelino afectó enormemente a los habitantes del sur de nuestro territorio. Obviamente, tras 20 años, la comunidad percibía a este lugar como parte de su entorno. Como consuelo se entendía que Bibliotren no se perdería, pues solo se trasladaba a otro punto de Pudahuel.
Sin embargo, lo más reprochable es lo que ha pasado con nuestro ferrocarril cultural desde su “mudanza”. Como muestra de la carente planificación y la mínima importancia que la alcaldía saliente le ha dado a la educación y a los espacios culturales, vemos el desamparo actual en el que se encuentra Bibliotren. En su actual locación, el histórico vagón simplemente está abandonado. No ha funcionado desde su traslado. El espacio educativo, que hace dos años estaba siendo aprovechado por pudahuelinos y pudahuelinas, hoy presenta un grave deterioro en su infraestructura. El carro fue víctima de muchísimos rayados y exhibe áreas con exceso de óxido. De esta manera, se percibe la indiferencia por parte de las autoridades hacia este otrora valioso centro comunal.
Existe una deuda con el fomento de la cultura en nuestro Pudahuel. Hace dos años, como colectivo Fuerza Joven, creamos ONG Libro Verde. Hemos trabajado en generar conciencia en temas culturales, sociales y medioambientales. Uno de nuestros proyectos más importantes es nuestra Biblioteca Popular, que recicla y recupera los libros que están en desuso en los distintos hogares del territorio, para poder entregárselos a vecinos y vecinas que están en busca de nuevas lecturas. De esta forma, creamos un círculo virtuoso promoviendo la cultura y la educación.
Desde nuestra visión es urgente recuperar lo antes posible la funcionalidad de nuestro Bibliotren, más allá del espacio físico en el que se encuentre. Entendemos la importancia que se merece la educación en Pudahuel. Ad portas de una elección municipal, tenemos que acercar la cultura a todos los vecinos y vecinas. Si bien, hoy están en funcionamiento 2 escasas bibliotecas públicas en la comuna y dependen del presupuesto del gobierno central, es deber de nuestras autoridades locales el promover las bibliotecas populares.
Tomando la posta del concepto innovador y atractivo de nuestra abandonada biblioteca, necesitamos “ponerle ruedas” a la cultura y acercaremos los libros a la comunidad. Si logramos tener representación en el concejo pudahuelino, lucharemos para crear la BIBLIOMICRO. Este vehículo recorrería día a día todos los sectores de Pudahuel e iría en busca de nuestros lectores. Estamos convencidos de la relevancia de amplificar este tipo de instancias colaborativas, pues la educación y la cultura son herramientas de evolución individual y colectiva.
Es fundamental el aumentar el número de bibliotecas en Pudahuel. Debemos recuperar nuestro abandonado Bibliotren, y poner nuevamente en marcha la máquina de la cultura, y sumarle más instancias educativas populares. Éstas son el motor de desarrollo en nuestros territorios, y debemos colocar al libro y a más espacios formativos al acceso de todos, todas y todes. De lo contrario, al igual que la señora Érica, seguiremos viendo con nostalgia estos espacios de encuentro. A enrielar la cultura en Pudahuel.
Patricio Medina, pudahuelino, miembro de Fuerza Joven y candidato a Concejal por la comuna.
Sebastián Laura, pudahuelino, miembro de Fuerza Joven y Periodista.


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