

“Anoche lloré de impotencia, ver a mi padre y madre que están bien viejitos, acostaditos en su cama, abrazaditos, tiritando de miedo, frente a tantas explosiones que ocurrían en el sector, su casa es de madera, ellos creían que estábamos en guerra”, señaló una vecina.
Pudahuel, Santiago de Chile, 25 de diciembre 2020. Numerosos testimonios de vecinos, reportan evidente molestia y temor, por la gran cantidad de balazos, explosiones, petardos y bengalas que se apoderaron anoche de Pudahuel y Cerro Navia, durante varias horas.
Lo que en un principio pareció un inocente juego como ocurre cada año en estas fechas, se transformó en una constante durante la noche y la madrugada. Ruido ensordecedor a ratos, que provocó la reacción de varios vecinos y vecinas de nuestras comunas.
María Angélica González, de Cerro Navia, señaló que “anoche lloré de impotencia. Ver a mi padre y madre que están bien viejitos, acostaditos en su cama, abrazaditos, tiritando de miedo, frente a tantas explosiones que ocurrían en el sector, su casa es de madera, ellos creían que estábamos en guerra”, señaló a Tropezón.

La situación fue incluso más allá, donde varios vecinos reportaron balazos muy cerca o al interior de sus casas. Pedro Rojas, de Cerro Navia, escribió anoche en Twitter, que “una bala llegó a los pies del arbolito navideño y a metros de mi sobrino”, donde además exhibió el proyectil.
También, numerosas familias indicaron a Tropezón que todo lo que pasó anoche fue horrible para sus mascotas, las cuales solo querían escaparse frente a cada estallido que se escuchaba. Adriana de Pudahuel, al borde de las lágrimas, dijo que “mi perro gemía, el gato escapó de casa y los pajaritos con cada explosión cercana se agitaban y volaban, chocaban con la reja con fuerza, fue terrible todo lo vivido anoche en mi comuna en donde he vivido toda mi vida”.
Autoridades también se refirieron al tema. El concejal por Pudahuel, Ítalo Bravo señaló en su cuenta de Instagram que “el abuso de pirotecnia me hace pensar que es urgente superar la cultura neoliberal. La cultura del yo, La lógica de competir, El individualismo y el consumismo desató la anulación del otro. Todo eso que escuchamos en cada explosión de fuegos artificiales”.
Además, agregó la autoridad local que hay dos opciones: “Reducir la situación a que son weones, flaites, simios u otro calificativo, o entender las soluciones a estos problemas y la tarea es un poco más profunda, pues necesita cambiar esta forma de vida”.
Por otra parte, Alejandro Cantillana, líder del movimiento “Pudahuel Despierta” y precandidato a constituyente, relacionó lo sucedido ayer a la peligrosa expansión del narcotráfico en la comuna.
“Muestra cómo este negocio lucrativo y perverso avanza en la clandestinidad aprovechándose de la pandemia, donde antes relacionamos con nombre y apellido a sectores de Pudahuel dominado por los narcos, ahora se puede ver cómo avanza sin distinguir barrios ni estatus social, infiltrándose como una enfermedad que te muestra una ventana de salida a algunas personas que se encuentran sumergidas en un contexto de fragilidad de la sociedad”, señaló.
Luis González, dirigente de Seguridad Ciudadana de Pudahuel, señalo “quien controla la venta de juegos artificiales que están prohibidos en Chile. Todo esto es lamentable principalmente para los adultos mayores, niños pequeños y animales. Yo digo a dónde vamos a llegar con esto que esta sin control en la comuna, donde están los carabineros y las autoridades, que pasa con los ruidos molestos. Otros dirigentes consultados, se restaron a dar su opinión referente de lo sucedido anoche en nuestras comunas.
Desde el año 2000 que se promulgó la Ley 19.680 que prohíbe el uso y comercialización de fuegos artificiales en Chile y quienes no respeten esta norma, pueden ser multado con 10 a 50 unidades tributarias mensuales (UTM), y aquellos que sean sorprendido por la autoridad competente fabricando este tipo de artículos, serán castigados con multas de 25 a 75 UTM.
Cabe recordar que una casa la noche del miércoles resultó quemada por una bengala que ingresó por una ventana en calle Sargento Aldea N° 958, Pudahuel Norte.

