Opinión/ David contra Goliat: Capitán Rafael Harvey y su combate contra la corrupción en las fuerzas armadas

Opinión/ David contra Goliat: Capitán Rafael Harvey y su combate contra la corrupción en las fuerzas armadas

Chile a lo largo de los años ha sufrido múltiples escándalos de corrupción donde han estado involucrados, políticos, funcionarios públicos, FFAA, Carabineros, entre otros. Y probablemente muchos chilenos tienen una visión muy negativa ello, sobre todo de estos dos últimos, debido a los altos montos robados por funcionarios de ambas instituciones.

Javiera Soto, pudahuelina y estudiante de Administración Pública

Sin embargo, siempre hay alguien que desea obrar bien y trabajar bajo el alero de la probidad, la ética y la transparencia. Y eso bien lo sabe, el capitán Rafael Harvey, quien durante el año 2015 siendo un integrante de las filas de las fuerzas armadas con 16 años en la institución, denunció una trama de corrupción dentro del Ejército. Apuntando a situaciones irregulares como la cobranza de  abrigos a soldados conscriptos por parte de oficiales; fraudes al fisco en la institución; la presencia de un general que conformaba una red de protección a la corrupción, entre otros. Harvey  mediante la ley del lobby realizó en total 32 solicitudes al ministro, informando sobre los fraudes y el ministro no  tomó mayor interés. Lo más grave es que con el pasar del tiempo, fue dado de baja con el motivo de sedición, lo cual fue una persecución y una manera de callar todas las denuncias ejecutadas por el ahora ex capitán. En una entrevista del presente año, de la revista de frente, Harvey menciona que hay esferas políticas que no desean avanzar en el tema porque hay intereses creados. Recalcando que el poder legislativo, judicial, y el poder ejecutivo son cómplices activo de la corrupción en las fuerzas armadas.

Las palabras de este valiente militar demuestra lo difícil que resulta ser para los miembros de las fuerzas armadas denunciar, los cuales constantemente temen hacerlo debido a las consecuencias que ello puede generar. Dándonos a entender que hay una falla en todos los aparatos del estado para combatir la corrupción, lo que resulta ser sumamente preocupante, y demuestra que falta mucho para que exista justicia en este importante tema.

Es por ello que un buen gobierno debe siempre tener como lema la tolerancia 0 a la corrupción, o en palabras más coloquiales es importante evitar que la manzana podrida llegue a contaminar a las otras. Y eso implica que estado debe ser capaz de poder perseguir este tipo de hechos y evitar que se masifiquen. El acontecer nacional y la alta desconfianza hacia las instituciones demanda que un buen gobierno sea capaz de darle protección a quienes tienen la intención de hacer lo correcto. Tomando relevancia la creación de una ley que proteja a quienes denuncian actos de corrupción dentro de la rama de las fuerzas armadas. Si los gobiernos no son capaces de hacerlo, será imposible los funcionarios se sientan con la confianza de poder denunciar, y esto será un tema de nunca acabar.

Por  Javiera Soto, pudahuelina y estudiante de Administración Pública

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