
El proyecto de ley que propone el retiro de un décimo porcentaje de los fondos de pensiones parece estar llegando a la etapa final. Tras semanas de discusión, mañana se realizará la votación en el Senado.
Pudahuel y Cerro Navia, 21 de julio de 2020. Desde que se aprobó la idea de legislar sobre el retiro de un 10% de los ahorros de las AFP a principios del mes de julio, la ciudadanía ha permanecido expectante.
La iniciativa que se presenta como un aporte significativo a las familias en medio de la crisis económica que ha generado la pandemia, tuvo acaloradas discusiones en la Cámara de Diputados, tanto en comisión como en sala, hasta que, finalmente, fue despachado al Senado.
Cabe recordar que el proyecto señala que todas las personas que tengan fondos en alguna AFP podrán hacer el retiro dependiendo de la cantidad ahorrada, con un monto máximo establecido de 150 UF ( y un monto mínimo de 35 UF ( , considerando que aquellos que acumulen un monto menor al mínimo, podrán retirar el total de sus fondos.
Ayer, en la Cámara Alta, ya se aprobó en la Comisión de Constitución y para mañana miércoles, en la sala del Senado será necesario un cuórum de 3/5 de los legisladores presentes, lo que corresponde a 26 votos.
Por su parte, los miembros de oposición e independientes de dicha cámara ya expresaron mediante una carta que votarán a favor, por lo que ya se cuenta con 24 votos, mientras que del oficialismo hay al menos cinco parlamentarios que aprobarían, entre los que se encuentra David Sandoval (UDI), Iván Moreira (UDI), Juan Castro (RN) y Manuel José Ossandón (RN) y José Miguel Durana (UDI).
Solo en caso de que el proyecto se apruebe sin cambios, estaría en condiciones de ser promulgado como ley, pero si se presentan cambios, el paso siguiente es la ratificación de la Cámara de Diputados para su despacho desde el Congreso, y si se rechaza, existirá un tercer trámite en comisión mixta de diputados y senadores, cuyas conclusiones se votarían nuevamente en la Cámara Baja y en el Senado.
De todas formas, no se descarta la posibilidad de que, una vez superadas todas las instancias antes mencionadas, el Ejecutivo proceda con un veto que devolvería el proyecto a la Cámara de origen. Este veto solo podría anularse con un concurso de 2/3 de diputados y senadores.
