

Con la ayuda de vecinos y varios dirigentes sociales se ha iniciado una campaña de ayuda para familias y personas de la tercera edad que, por motivos de la contingencia, no han podido salir a trabajar y producir el sustento de cada mes.
Pudahuel, Santiago de Chile. 24 de marzo 2020. Una de las primeras consecuencias del coronavirus que se ha percibido estos días ha sido el impedimento para salir a trabajar. A pesar de que muchos continúan asistiendo a sus empleos o se les ha hecho posible el teletrabajo, otros se han quedado sin su fuente laboral por diversos motivos.
Pensando en esta situación, el concejal por Pudahuel, José Escobar y otros dirigentes tomaron la iniciativa de recolectar ayuda e ir hasta donde esas familias y adultos mayores que más lo podrían estar necesitando. “Hay personas que no reciben ningún beneficio municipal o estatal porque en algún momento tuvieron buena situación, pero hoy están pasando por momentos difíciles”, señaló.
La campaña comenzó el día sábado por redes sociales, donde llegaron diferentes vecinos y otros dirigentes para ofrecer su ayuda, pero también se acercó gente a solicitarla. “Es importante destacar que la ayuda ha sido de los vecinos, nosotros somos solamente el medio. Esta ayuda de los vecinos hacia los mismos vecinos”, dijo Escobar, mencionando también que la entrega la hacían a domicilio para que los vecinos no tuvieran la necesidad de salir.
La autoridad comunal hizo el llamado para que cualquier persona que quiera aportar se acerque o, si prefería entregarlo personalmente, que consulte y ellos le darán el contacto de alguien que requiera ayuda. “Hay harta gente que lo está necesitando, sobre todo adultos mayores que, con su baja pensión que tienen, siguen trabajando, pero hoy no pueden trabajar. Estamos en todas nuestras redes sociales donde podemos coordinar”.
Mañana miércoles se espera llegar a 11 familias de Pudahuel Sur y el viernes a 6 personas postradas que están en Noviciado, además de sumar una ayuda municipal para imprimir guías escolares a quienes lo requieran.
Por Bárbara Espinoza Calixto
