

La iniciativa busca generar instancias de integración para niños, niñas y jóvenes del sector. Si bien están a pocas semanas de finalizar, esperan encontrar socios para poder continuar con el proyecto que, para vecinos y dirigentes, ha sido un real aporte para la comunidad.
Pudahuel, Santiago de Chile, 25 de septiembre 2019. Hace varios meses que la ONG, Fútbol Más, se instaló en Villa el Arenal. Se trata de una organización que, por medio de este deporte, busca integrar a niños, niñas y jóvenes, enseñando valores como el respeto y empatía, entregando además un espacio de distracción en un entorno muchas veces hostil.
Importante ayuda que es destacada por dirigentes y vecinos del sector. Es el caso de la presidenta de la junta de vecinos Villa el Arenal, Adriana Ávila, quien señaló a Tropezón tener admiración por el trabajo realizado por dicha fundación.
“Ha sido importante porque los niños no tenían recursos para contratar monitores y jugar al fútbol. Esto los saca de los vicios y desde niños le van tomando amor al deporte y eso es muy importante para nosotros. Veo la alegría de los niños. Una alegría sana. Los niños han aprendido a compartir, les hace bien”, dijo.
El proyecto Fútbol Más funciona por medio de donaciones, ya sea de empresas o “personas naturales”. Justamente, en la villa El Arenal, es apadrinado por dos personas que, viendo la necesidad que hay en el sector, decidieron invertir sus recursos y regalar un buen pasar a los niños y niñas del barrio.

Natali Herrera, trabajadora social, coordinadora barrial y una de las personas encargadas del proyecto, detalló que “trabajamos con 85 niñas y niñas de diferentes edades, donde ocupamos el fútbol como herramienta pedagógica. El objetivo general de futbol más es aportar al desarrollo integral de la comunidad. No es solo una escuela de fútbol. Los apoderados llegan contando cosas buenas, ven cambios en ellos”.
La profesional contó que por ejemplo, utilizan tarjetas verdes para motivar el buen comportamiento de los participantes. “Si alguien se cae y el niño lo recoge, tiene tarjeta verde, y se premia al que acumula más. No es por rendimiento, es por cantidad de tarjetas”.
“Para que este proyecto no se termine, debemos encontrar a alguien que apadrine. Este proyecto dura 9 meses, y para que se alargue debemos conseguir socios. Hay lugares donde el proyecto lleva 10 años”, cerró.

