El ataque de la risa del Papa con el párroco de San Luis Beltrán

El ataque de la risa del Papa con el párroco de San Luis Beltrán
Padre Julio Larrondo junto al Papa Francisco y el cardenal Ezzati
El Papa Francisco en la tumba de Don Enrique Alvear el Obispo de los Pobres en Pudahuel.

El padre Julio Larrondo, párroco de San Luis Beltrán, recién está decantando su gran impresión y emoción por la visita del Papa Francisco a su parroquia en Pudahuel, realizada ayer lunes, donde descansan los restos de monseñor Enrique Alvear, el “Obispo de los Pobres” (actualmente en proceso de canonización en el Vaticano). “Mi deseo era salir desde la tumba de don Enrique Alvear”, le dijo el Papa al párroco.

Dice estar más tranquilo, pero no deja de recordar cada momento y las palabras que le dirigió Francisco. “Yo le agradecí que hubiese escogido este lugar sencillo, y que pudiera orar en la tumba de don Enrique, porque su presencia nos animaba a ser una Iglesia más misionera”, cuenta el padre Julio.

Una de las imágenes que transmitió la televisión —y que logró capturar el fotógrafo del Arzobispado de Santiago, Nibaldo Pérez, quien tuvo acceso exclusivo al sector de la tumba donde el Papa ingresó a orar— muestra al Santo Padre, al padre Julio y al cardenal Ezzati soltando una carcajada.

Padre Julio Larrondo junto al Papa Francisco

Padre Julio Larrondo junto al Papa Francisco

El padre Julio relata el momento:
—Hay que hacer lío —le dije al Papa.
Él se rió y me respondió:
—Tenemos que hacer lío nosotros, para que otros no lo hagan.

Eso provocó la primera carcajada. Luego lo invité a entrar a la iglesia, y me dijo que no, porque después pasaría a la capilla de la Nunciatura a rezar.
—Porque el Señor tiene el don de la ubicuidad —dijo, y se largó a reír nuevamente. Nos reímos todos con él.

Luego me dio las gracias y me abrazó, diciéndome nuevamente:
—Mi deseo era salir desde la tumba de don Enrique Alvear.

El Papa conoce la vida de don Enrique Alvear, pero de todas maneras le regalé el libro que editó la Fundación Enrique Alvear junto a Ediciones UC:
—Le entrego este librito de don Enrique, con la recopilación de sus homilías.

En la ocasión, el padre Julio también le pidió al Papa que bendijera una imagen de la Virgen del Carmen tallada en madera, que fue regalada especialmente a la parroquia con motivo de la visita de Francisco.

Tras emprender rumbo a la Nunciatura, el padre Julio salió a compartir con la comunidad lo vivido.
—Todos estaban muy emocionados y se me acercaban a tocarme, para que les diera la bendición —relata.

Fue un momento muy hermoso, concluye Julio Larrondo, al relatar un día histórico para Pudahuel y para quienes conocieron al “Obispo de los Pobres”, Enrique Alvear.

 

Vecinos de Pudahuel fuera de la Iglesia Luis Beltrán

Fuente: Dirección de Comunicaciones, Arzobispado de Santiago

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