

Julio San Martin, único socio hombre de este club de adulto mayor dijo “me integre este año al cumplir la edad requerida, antes solo era un voluntario que acompañaba a mi señora”
Pudahuel, Santiago de Chile. 18 de diciembre 2017. El club de adulto Mayor “Yo Soy la Historia” celebró esta tarde el cierre de año con una reunión de socias, en donde se analizó el año de trabajo, los desafíos del próximo y celebrar que todas y todos han tenido su salud controlada y no tuvieron que lamentar fallecimiento de algunos de sus integrantes.
Juana Toledo, presidenta del club, dijo “fue un buen año y exitoso, estamos con buena salud, hemos participado activamente de nuestras reuniones que realizamos los días lunes por la tarde. Somos 20 socias y un socio, los hombres se nos arrancan pero tenemos uno que se integró este año, antes ero solo un voluntario que acompañaba a su señora. Hemos viajado invitadas por la municipalidad a Punta de Tralca por cuatro días, todas lo pasamos muy bien, además nos ganamos dos proyectos que nos permitieron salir de paseo”. En cuanto a los desafíos del próximo año la dirigente indicó que aún están evaluando qué van a hacer.
“Mañana martes por la tarde, tendremos un almuerzo con la participación de todas las socias y el socio de nuestro club, con lo que cerraremos el año 2017”, aseguro Juana Toledo.
Julio San Martin, único socio hombre de este club de adulto mayor dijo “me integré este año al cumplir la edad requerida, antes solo era un voluntario que acompañaba a mi señora. Mi idea siempre ha sido de acompañar a las socias y en especial a mi esposa, en general son difíciles de carácter, pero me llevo bien con ellas y les ayudo en todo lo más que puedo. Soy el más joven de este club, mi señora Alicia Rivas es la de mayor edad. Ahora tengo derecho a opinar como un socio activo, estoy cómodo con ellas. No me iré de este club, aunque he tenido invitaciones de otros clubes seguiré aquí, ellas me ayudaron en momentos difíciles que tuve y eso se agradece con lealtad”.
En cuanto a cuotas a pagar no hay, solo se hace una colecta voluntaria como cuota mortuoria cuando alguna socia fallece.


