Comercial Galvarino a todo terreno en Cerro Navia

Comercial Galvarino a todo terreno en Cerro Navia
Comercial Galvarino
Gran movimiento de gente

Recuerdo que hace mucho tiempo que con unos amigos de La Estrella pasamos a visitar a uno de nuestros amigos, uno muy trabajador a su puesto de la feria libre de JJ. Pérez en Pudahuel. Le pedimos fiado un tarro de leche condensada y nos fuimos. Cuenta la leyenda que este hombre tenía entre ceja y ceja la idea de vender todo por 10.

Este año se cumplieron 15 años de Comercial Gavarino y su esencia es la misma. Vender por volumen y tener una muy buena relación con sus proveedores y clientes.

En Galvarino #1504 de Cerro Navia, el alto flujo vehicular, los comerciantes impacientes y los productos económicos le dan vida a esta calle con nombre de luchador mapuche. A las nueve de la mañana ya hay filas de personas esperando comprar las ofertas del día y así ahorrar con sus precios y también poder venderlos a su propia clientela en ferias libres, locales, puestos y almacenes.

Esta empresa familiar de distribución de productos de primera necesidad cuenta con un equipo de trabajo de lujo, que con el pasar de los años se volvieron expertos en lo que hacen, con un proceso de gestión insuperable, una logística a toda prueba y equipamientos de primera para la mantención de sus mercaderías. Su modelo de negocio fomenta el fortalecimiento de los comerciantes. Levanta pymes con su dinámico sistema de ventas y precios que permiten al cliente final tener en su mesa productos en las mejores condiciones.

En una de mis tantas visitas a esta distribuidora para saludar, sentirme acompañado y uno que otro consejo, pregunté a ciertas personas su opinión sobre este lugar en donde se ganan el pan día a día:

—Hay un muy buen ambiente de trabajo.

—Atendemos con mucha cortesía, respeto y cariño a la gente, clientes de años.

—Compro aquí porque es barato y conveniente, lo que me permite también vender a precios económicos.

—Trabajo hace años en este lugar, tengo muy buenos beneficios laborales y todo es muy buena onda.

—Los clientes grandes y chicos se atienden con las mismas ganas.

—Tienen muchos productos, todos buenos, bonitos y baratos.

—La fórmula del éxito es ser ordenados, tener autocontrol, saber levantarse y organizarse,  harta disciplina, honestidad y un trato ameno y respetuoso con todas las personas.

Por: Juan Lazo