

Desde mayo del año pasado, Byron Ángel, junto a otros jóvenes de diversas nacionalidades, se encuentra en el país europeo participando en un proyecto internacional de alta formación musical, “Accordion Advance”, que es reconocido por el “Conservatorio di Música PI Tchaikovsky di Nocera”. Terinese” (CZ), Italia
Pudahuel, Santiago de Chile, 18 de febrero de 2017. El talentoso joven Byron Ángel, de 21 años, está próximo a finalizar el perfeccionamiento de sus estudios de acordeón clásico en Italia, hasta donde se trasladó en mayo de 2016 y espera regresar en marzo. de este año.
“Me encontré en la ciudad de Cosenza, en la región de Calabria, perfeccionando mis estudios de acordeón clásico con el maestro Antonio Spaccarotella, bajo su proyecto internacional de alta formación musical: ‘Accordion Advance’. Este programa de estudios cuenta con el apoyo y reconocimiento del ‘Conservatorio di Música PI Tchaikovsky di Nocera Terinese’ (CZ), Italia”, aseguró el pudahuelino.
“En esta formación profesional participé junto a alumnos provenientes de países como Alemania, Moldavia, Rusia, Brasil e Italia”, agregó
Byron participó en otros seminarios y masterclasses con destacados maestros del acordeón como Renzo Ruggieri (Italia), Petar Maric (Serbia) y Aleksandr Hrustevich (Ucrania). También realizó presentaciones artísticas en el país europeo, varias en ciudades históricas, y en noviembre participó en el “Concurso Nazionale della Fisarmonica”, organizado en la ciudad de Palmi (Calabria), donde obtuvo el tercer premio en la categoría “Senior Música Clásica”.
Este viaje ha significado un gran esfuerzo económico para su familia, y por ello, este insigne músico agradece la oportunidad de vida que le dieron.
El músico llegará en marzo con varios proyectos en mente para desarrollar en Pudahuel y otras comunas, si es que hay posibilidades de hacerlo. Además, comenzará a trabajar como docente en el “Conservatorio Nacional de Acordeón” (San Bernardo), institución de la cual egresó en 2015, ya que fue invitado como profesor de acordeón por el director Ignacio Hernández.
Este joven comenzó de una manera muy casual con este instrumento a los 13 años. Su madre le compró en la persa de “cachureos” de Teniente Cruz en Pudahuel, un pequeño acordeón de 8 bajos de origen chino, prácticamente un juguete. Sin embargo, para él fue mucho más significativo y, ya mayor, ingresó al Conservatorio de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde estudió “Composición Musical”, y posteriormente al Conservatorio Nacional de Acordeón, de donde egresó el año 2015.
