Homofobia: discriminando la “anormalidad”

Homofobia: discriminando la “anormalidad”
Marcia Bravo C./ Psicóloga Clínica
Marcia Bravo C./ Psicóloga Clínica

Un joven universitario pudahuelino camina rápido por las calles de nuestro Pudahuel. Le gusta ir desde su casa a pie, por Laguna Sur, hasta la estación de Metro del mismo nombre. Es un muchacho delgado y de facciones agradables, de sonrisa fácil. Es amable, educado y respetuoso al hablar. La dulzura de su mirada se mezcla con la tristeza que guarda su alma. Es una tristeza antigua que de tanto no ser consolada se volvió un diagnóstico: Depresión Mayor. Aunque verdaderamente Mayor ha sido la violencia a la que ha estado expuesto desde niño, por ser como es: un ser humano homosexual.

 Él ha sido agredido física, psicológica, social y simbólicamente desde que su entorno comenzó a notar esta cualidad homo. Fue sintiéndose observado-atacado sin entender porqué lo miraban como si fuera raro, enfermo o sucio (o todas a la vez). Su mundo infantil se llenó de monstruos, quizá más terroríficos que los de otros niños de su misma edad.

La homofobia, constante y cruel hostilidad hacia las personas homosexuales, deja graves secuelas emocionales.  Esta discriminación puede provocar serios desordenes psicológicos y psiquiátricos, tales como depresión, crisis de pánico, intentos suicidas y drogadicción, con mayor frecuencia que en heterosexuales.

Tales consecuencias podrían explicarse por la autopercepción de ser anormal y despreciable, sumado a una exacerbada paranoia. El niño, el joven y luego el adulto,  vive en una permanente amenaza, cualquier comentario o actitud a su alrededor le merece sospecha y temor. Podría ser víctima de ofensas y/o burlas, incluso de agresiones que podrían causarle la muerte.

Existe una desafortunada posición privilegiada de la heterosexualidad, donde su poder arrollador ha permitido históricamente someter –y violentar- a quienes se ven negativamente diferentes (según ese criterio heteronormativo).  Como si ser heterosexual fuera una condición de superioridad y excluyentemente deseable para estar en esta tierra. Y si así fuese, ¿cómo explicamos que el control de estos “normales” tenga nuestro planeta agónico y a muchas sociedades sobre estresadas y/o deprimidas?.

¿Qué es lo que realmente molesta (o aterra) al homofóbico que tanto tiempo y energía gasta en atacar la homosexualidad?, como si no hubieran otras temáticas con  las que sí enfadarse y buscar erradicar –como el maltrato infantil-, ¿qué angustias  esconderá esa homofobia respecto de la propia identidad?.

Marcia Bravo Contreras, Psicóloga Clínica. Consulta en Kawel 297, 2º piso, esquina Laguna Sur, 22 7479660, Pudahuel. Mail: ps.marcia.bravo@gmail.com