
A través de este artículo se busca analizar aspectos tales como nivel de clases, códigos y el control de las transformaciones educativas del siglo XXI.
Si bien existen múltiples investigaciones y trabajos en torno a las transmisiones educacionales en la pedagogía; estas muchas veces no son explicadas desde la ciencia, siendo esta una característica importante para los nuevos educadores denominados también como pedagogos, la razón, radica básicamente en la metodología de enseñanza, además de tener una visión mucho más amplia, que ya no solo busca, formar a un individuo monótono, sino que con el paso de los años se ha construido en un especialista en el proceso de formación humana. Este aspecto adquiere una importancia y fundamental, al constituir un liderazgo esencial dentro de los establecimientos educacionales en los siglos que conllevamos como sociedad.
La educación y la sociabilización van de la mano para la formación de un individuo, de acá la vital importancia de formar profesionales de la pedagogía quienes obedezcan a la ciencia que tiene por objeto el estudio a la formación del sujeto, a partir de esta concepción podemos analizar a la educación como un fenómeno socio-cultural.
En la antigua Grecia ya podíamos encontrar a Homero predicador de la Historia en títulos tales como La Ilíada y La Odisea, le permitieron a futuras generaciones de Helenos el valor de la Educación y formación pues a partir de dichas obras revelaron allí los diversos modos de vida y expresiones artísticas que los formaría.
Más tarde podemos encontrar a Platón, quien nos señala al hombre como un individuo que está en una constante búsqueda del saber y el camino para perfeccionarse es a través del conocimiento a medida que se adquiere formación del juicio. Esto es posible obtener a través de varios factores que nos caracterizan como ser pensante por ejemplo rituales consensuales diferenciadores, sexuales y familiar como primera instancia. Vale decir la primera formación educacional proviene desde nuestros hogares y las escuelas vienes a ratificar lo ya aprendido.
Platón, en su academia fundada aproximadamente en el año 388 A.C, siglo IV, tenía por objetivo formar hombres civiles capaces de renovar la política. La academia estuvo regida bajo conceptos tales como que el conocimiento vuelve mejor al hombre por medio del dialogo. La enseñanza de Platón era ética, política y pedagogía de las ideas míticas y humanas.
Con el paso de los años el aprendizaje se ha visto transformado a causa de las bruscas evoluciones de comportamiento y conducta de la sociedad. El sujeto ya no solo busca el conocimiento y con el no solo saber y saber, sino que también busca interpretarlo y sobre la misma analizar y practicar lo aprendido, entonces es de ahí la importancia que los profesores más que entregar una enseñanza puedan proporcionar un aprendizaje: La mecanización de la pedagogía, involucra actores sociales dentro de la educación y como fuera poco el mal manejo de la última provoca que algunos Estados no sepan reformar la educación como es el caso de Chile.
La actual reforma educacional chilena simpatiza de manera prioritaria el desarrollo de las habilidades cognitivas de los alumnos y no apunta a una enseñanza de la cual se obtenga un aprendizaje gradual dando “una separación de las letras y de las ciencias, dentro de cada una de ambas ramas había un claro aislamiento entre las especialidades”. Ya no solo basta con la transmisión de conocimientos (acontecimientos históricos), sino que se debe transmitir un método de enseñanza y aprendizaje.
Para lograr lo anterior es necesario dotar a los futuros profesores de una metodología que permitan abordar expectativas integradoras, herramientas eficaces en su vida laboral dentro del sistema. Por ello, está claro que la educación y la reproducción van de la mano pero debiendo ser planificado a través de un curriculum coordinado como el socio-pedagogía en la que se inserta los alumnos, para luego encontrar la noción educativa verdadera que es una capacidad interpretativa.
Pienso que muy relacionado con este aspecto esta la llamada transposición didáctica, la que puede ser definida como la trasformación que sufre el conocimiento puro para ser enseñado. En efecto, labor del profesor radica en tener muy claro su área y formación. Enseñar, en definitiva, tiene que ver con el hacer accesible al alumno, el conocimiento de un todo no solo de un área específica. Es justamente en este sentido que toda propuesta curricular obliga al profesor a ser un guía y un pensador.
Para concluir podemos señalar que el Liderazgo Democrático al interior de un salón de clases es posible a medida que los Profesionales de la Educación radiquen en saber que la educación es la praxis (reflexión y acción) de los conocimientos sociales, históricos y culturales. Estos factores posibilitarían una serie de estrategias, para hacer una educación más cercana.
El ser profesor o pedagogo parte desde la base que es la enseñanza su dedicación y profesión fundamental y que sus habilidades consisten en enseñar asignaturas que servirá para la vida del alumno quedando marcado en algunos casos como líder creado y no nacido.
Por: Cristian Keupuchur Espinoza “Profesor de Historia y Geografía”

