
Se trata del proyecto de una ley que ha generado discusión no solo entre las autoridades y los profesores, sino también entre los padres y apoderados, quienes piden su erradicación. El profesor y jefe de Magíster de Educación de la Universidad Católica, Paulo Valente, nos entrega una orientación sobre el tema.
Trabajos de investigación, informes o preparar disertaciones son algunas de las cargas típicas que llevan los estudiantes para realizar en un horario extracurricular. Para muchos, esta situación no les produce ninguna novedad. Sin embargo, la alerta surge cuando se juntan dos o tres trabajos de diferentes asignaturas para una misma semana, o cuando los niños llegan cansados a casa para seguir estudiando.
A partir de esta situación, el pasado mes de junio el senador Jaime Quintana presentó un proyecto de ley que derechamente prohíbe las tareas para la casa, con el objetivo de otorgarle más tiempo a la formación integral de los alumnos. Mientras que, la ministra de educación, Adriana Delpiano, a pesar de estar de acuerdo con que existe una sobreexigencia por los trabajos y las largas jornadas, no considera necesario establecer una ley.
De ahí surge la siguiente pregunta: ¿es realmente necesario legislar para que desaparezcan las tareas para la casa? Paulo Valente, profesor y jefe de Magíster de Educación de la Universidad Católica, concuerda con Delpiano en la idea de que las leyes se hacen para permitir o restringir algo de manera transversal sin importar contexto o circunstancias, considerando innecesaria la idea de legislar.
Cuando uno realiza una ley es cuando uno quiere que no ocurra nunca algo en ningún lugar del país y en ninguna circunstancia. Entonces, aplicar leyes para restringir prácticas educativas que en algunos casos puede ser, como te decía, mal empleadas y en otros casos bien empleadas, me parece un error de base.”
Además el académico señaló que cada plantel tiene un contexto, a raíz del cual el profesional encargado debe tomar decisiones, entre ellas, enviar trabajos extracurriculares.
“El tema de que un profesor decida que el estudiante necesita horas extra adicionales para un trabajo particular o que un profesor recomiende un trabajo de investigación que supone que los estudiantes de enseñanza media se van a reunir el fin de semana es algo que, por su puesto, uno lo entiende dentro de lo que es razonable de discernir en cada unidad educativa”, agregó.
Para concluir, el profesional fue categórico en señalar que este es un tema que les compete a las autoridades encargadas del área educativa, ya que son ellos los más indicados para señalar las ventajas y desventajas de que los estudiantes acumulen carga académica.
“Si hay una unidad que debería preocuparse de este tema y hacerse cargo de cómo se establecen las decisiones de tareas es el Ministerio de Educación (que es una unidad del poder ejecutivo y no del legislativo) y, por otra parte, la Agencia de Calidad de la Educación, que se refiere justamente a las prácticas de la educación”, sentenció Valente.
Por Bárbara Espinoza
