
Son muchas las excusas para no leer, lo cierto es que, según varios estudios, los chilenos no tienen este hábito simplemente porque no les gusta. Realidad es evidenciada en Pudahuel donde la prestación de ejemplares en bibliotecas públicas es baja.
Pudahuel, Santiago de Chile. Al consultar a los ciudadanos por qué no leen, muchos responden que los libros tienen precios altos debido al IVA. Excusa rebatida por varios informes que muestran, simplemente, falta de interés por la lectura.
La realidad es que a la gente no le interesa leer justificado por la falta de tiempo, lo cual queda reflejado en la baja compra de libros, donde, según datos de la UNESCO, tan sólo el 35% de nuestra población compra ejemplares nuevos. Por esto, nuestro país está liderando en la descarga de libros y resúmenes por internet, a diferencia de países como Brasil y España.
Es por esto que el libro ha perdido protagonismo. Maritza Pérez, socióloga de la Fundación La Fuente, explica, según información entregada por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), que la pérdida de los libros se debe a que hoy existe más contenido virtual y audiovisual y que “toda la información necesaria está a un clic”.
Sin embargo, todavía existen herramientas que aporten a la lectura tradicional como las bibliotecas comunales, y La Biblioteca Libre, que funciona con trueques de libros al aire libre. Pero pese a todas estas nuevas facilidades para el fomento de la lectura, nuestro nivel cultural está bajo el promedio.
Sin ir más lejos, en Pudahuel, donde residen cerca de 200.000 habitantes, el mayor número de ejemplares bibliográficos prestados por parte de la Biblioteca N° 11 Jaime Quilan, sólo alcanza a 7.716 libros anualmente. Seguido de la Biblioteca N° 105 Gala Torres con 6.486 y 3.762 materiales bibliográficos prestados por parte de Bibliotren.
Hábito que entrega beneficios aumentar la concentración y la empatía. Leer ayuda al cerebro a progresar y desarrollarse, por lo tanto deberían existir más mecanismos para fomentar la lectura a niños y jóvenes como entregar una lista de textos escolares en donde ellos puedan escoger los títulos que les interese, para que no sientan que la lectura es obligatoria y pierdan el interés.
Por Catalina Romero

