Carol Rojas Díaz: La joven pudahuelina comprometida con los animales

Carol Rojas Díaz: La joven pudahuelina comprometida con los animales

 

Carol Rojas Días: Su historia como animalista partió el año 2010, cuando se encontró con un cachorrito evidentemente abandonado a la salida del Metro Laguna Sur
Carol Rojas Días: Su historia como animalista partió el año 2010, cuando se encontró con un cachorrito abandonado a la salida del Metro Laguna Sur

Son más de 100 canes los que han pasado por las manos de esta muchacha y su madre, Isolina Díaz, quienes desde el año 2010 dedican su tiempo libre para rescatar perros abandonados y, muchas veces, heridos en las calles de Pudahuel y alrededores.

Pudahuel, Santiago de Chile. 9 de octubre 2016. Organizaciones y vecinos “animalistas” hay muchos, sin embargo, no todos reaccionan frente al abandono animal, donde en nuestra comuna, son miles de perros y gatos (animales domésticos más comunes), los que deambulan por las calles.

Sin embargo, otros, más allá de criticar o sentir pena, prefieren invertir un poco de su tiempo y dinero para ayudar a estos animales. Es el caso de la pudahuelina Carol Rojas Días, quien a pesar de estudiar un magíster en Astrofísica de la Universidad Católica, y trabajar de community manager del observatorio ALMA, reserva algunas horas del día para desarrollar esta generosa actividad.

Su historia como animalista partió el año 2010, cuando se encontró con un cachorrito evidentemente abandonado a la salida del Metro Laguna Sur. “Tenía como un mes y medio. Eran cerca de las doce de la noche y el perrito corría detrás de la gente. Lo vi y dije  ‘lo van a atropellar, tengo que entrarlo’. Entonces lo entré a mi casa y mi mamá me retó”, contó Carol.

A pesar de que su madre, en un principio, se mostró firmemente opuesta a la idea de mantener al perro, la joven insistió en hacerse cargo hasta darlo en adopción, lo cual ocurrió a las dos semanas. “Después de eso seguí haciéndolo, porque veía perritos en la calle, guagüitas generalmente en el principio, y no podía dejarlos ahí”, afirmó, además de mencionar que, actualmente, su madre está casi más comprometida que ella con la causa.

Usando Facebook como principal medio de difusión, Carol ofrece en adopción a perros previamente esterilizados y sanados, pero también pide ayuda. Además de mantener a los casos recientes y más pequeños en su casa, mantiene a otros diez perros en espera de ser adoptados en una parcela en El Noviciado, lugar por el que paga $250 000 mensuales.

Perros en espera de ser adoptados en una parcela en El Noviciado
Perros en espera de ser adoptados en una parcela en El Noviciado

“Nosotras tenemos que pagar el lugar temporal, el alimento, las esterilizaciones, y todas esas cosas. Y es harto. Terminamos sacando del sueldo de cada una y cuando podemos hacemos rifas. Ahora mi mamá está vendiendo pan de pascua”, aclaró la animalista. “No tengo ni auto, solo tengo amor por los perritos. No tenemos ayuda de ninguna fundación o de la municipalidad, de nadie”, agregó.

Para entregar un perrito, realizan una especie de contrato de adopción, donde la gente se compromete a no abandonarlo, llevarlo al veterinario, ponerle las vacunas correspondientes y, además, mantener el contacto con Carol para dar cuenta del estado del perro. Sin embargo, cuenta que lamentablemente hay casos que escapan de sus manos. “La gente puede acceder a llenar el formulario, firmar, incluso a que uno vaya a su casa a ver al perrito, pero al final no se puede saber lo que va a pasar”, dijo la estudiante de posgrado.

“Todo el mundo que tiene un perrito, un gatito, un animalito en general, se tiene que dar cuenta de que es un compromiso para siempre. Tiene que ser responsable en todos los aspectos. Es aplicar la misma lógica: si a mí me duele, a ellos también. Si a me da hambre porque no he comido en todo el día, a ellos también. Si me estreso porque me encierran todo el día aquí (su casa), ellos también. Si no pueden afrontar eso, mejor no tener ni un pollito”, sentenció la joven.