Error policial casi les cuesta la vida a jóvenes pudahuelinos

Error policial casi les cuesta la vida a jóvenes pudahuelinos
Braulio Levinao, muestra la trayectoria que siguió la bala
Braulio Levinao, muestra la trayectoria que siguió la bala
El proyector rozo la garganta de la víctima quemando parte de la piel
El proyector rozo la garganta de la víctima, quemando parte de la piel

Una bala disparada por un efectivo de la PDI rozó la garganta de un joven, hiriéndole los dos brazos y terminando incrustada el cuerpo de su pareja, en un confuso procedimiento policial antinarcótico.

Pudahuel, Santiago de Chile, El domingo 24 de julio 2016 les cambió la vida a una joven pareja de profesionales, uno de ellos pudahuelino, al momento que fueron confundidos como traficantes de drogas ilícitas en un procedimiento policial por efectivos antinarcóticos de la policía de investigaciones de Chile (PDI).

Un PDI disparó su arma de servicio a quema ropa, atravesándole la bala en ambos brazos y pasar a milímetros de la yugular,  quemándole la piel a Braulio Levinao, de 34 años, y terminó incrustada en el cuerpo de su pareja, Patricia Alarcón, lo que fue calificado como un error policial que quedó en evidencia una vez reeducados los aprendidos que no eran las personas que buscaban.

El vehículo de las víctimas fue interceptado por Avenida Bernardo O’Higgins, al llegar a General Velásquez, momento en el que fueron detenidos. Según contó el afectado, minutos antes había concurrido a buscar a su pareja al terminal de buses del sector, ya que venía de haber visitado familiares en la comuna de Lautaro.

Patricia Alarcón, hospitalizada tras recibir un impacto de bala
Patricia Alarcón, hospitalizada tras recibir un impacto de bala

“Yo pensé que me querían quitar mi auto, no se identificaron como PDI ni vestían nada que los asemejara con esa institución. Solo vi gente empuñando armas de fuego, golpeando con fuerza los vidrios de mi auto para que me bajara. Luego sentí un disparo y minutos después estábamos reducidos en el suelo y baleados. Pienso que por la trayectoria de la bala me tiro a matar”, dijo Braulio a Tropezón.

“Soy contador, y mi pareja (Patricia), es parvularia y trabaja en un jardín infantil de la fundación Integra. Ella está hospitalizada por la herida a bala en su cuerpo, no sabemos si a futuro tendrá consecuencias ya que los médicos recomiendan no sacarla”, aseguró el joven.

“Mis padres, Omar y María Luisa, viven en la calle El Trovador de Pudahuel, lugar en donde crecí y que visito con frecuencia. Ellos están muy angustiado por lo ocurrido”, dijo la víctima.

Además, el joven mencionó que sus proyectos quedaron postergados ya que tienen una empresa pequeña de entretención para niños y niñas junto a su hermana que también vive en la comuna, y no sabe hasta cuándo ya que la prioridad es que se recupere Patricia y que quede con las menos secuelas físicas y psicológicas posibles.