Madre pudahuelina llora la muerte de su hija y nieta que se lanzaron desde la azotea de un edificio

Madre pudahuelina llora la muerte de su hija y nieta que se lanzaron desde la azotea de un edificio
Que lamentable hecho

La mujer fallecida pidió perdón en una carta que escribió a su madre pudahuelina y a su familia por la determinación de saltar al vacío desde la azotea de un edificio de 21 pisos, junto a su hija de cuatro años.

Pudahuel, Santiago de Chile. 26 de mayo de 2016. Durante  la tarde de este jueves  fueron sepultados los restos de Irene Ortega Azócar, de 35 años, y de su hija, quienes la madrugada del  martes decidió poner fin a sus vidas lanzándose al vacío desde la azotea de un edificio de 21 pisos en la comuna de Recoleta, falleciendo ambas instantáneamente.

Los restos fueron velados, según decisión familiar, en la capilla de la Iglesia Católica “San Manuel de la Estrella”, ubicada en avenida San Francisco con La Estrella, en Pudahuel.

Irene dejó una carta a sus familiares, despidiéndose y pidiéndoles perdón por haber tomado la decisión de lanzarse al vacío junto a su hija de cuatro años. El motivo habría sido no dejarla sola. Ella no pudo recuperarse de una profunda depresión producto del fallecimiento de su cónyuge, Sergio Dejeas, en agosto del año anterior a causa de un infarto cardíaco.

Por su parte, el subcomisario Marcelo Sánchez, de la Brigada de Homicidios Metropolitana de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), señaló a medios de prensa la existencia de esta carta y confirmó que la joven decidió poner término a su vida y a la de su hija por voluntad propia.

“Este hecho ocurre en horas de la madrugada y se establece que la menor dormía en su departamento y es levantada por la madre, quien la traslada a la azotea en pijama, procediendo a cometer este hecho”, añadió Sánchez.

“Ellas son residentes del edificio (…) Efectivamente la mujer tiene otro hijo, también menor de edad, pero no tendría domicilio en este edificio”, añadió el funcionario policial.

Eva Liliana Azócar, madre de Irene, quien vive en el pasaje Disputada, en Pudahuel, señaló al diario La Segunda que su hija siempre fue azotada por la tragedia: estando ella aún muy niña, su padre, Miguel Ángel, también se quitó la vida.