Pudahuel, Santiago de Chile, 09 de octubre 2015. Por un difícil momento de salud está atravesando Carlos Segundo González San Martin, de 83 años, uno de los bomberos más ilustres de Pudahuel.
Este hombre, de confesión evangélica, padece de una enfermedad terminal y dice esperar tranquilo en su lecho de enfermo “el llamado del Señor”. Se trata del tercer voluntario honorario más antiguo de la Sexta Compañía de Bomberos de Pudahuel, con 49 años ininterrumpidos de servicio a la comunidad. En su intachable carrera registra varias premiaciones, una de ellas, por nueve años consecutivos como el voluntario con más salidas de emergencia durante el año.
En la pared de su casa, decenas de diplomas dan cuanta de la formación profesional que logró este bombero durante su carrera. Y su uniforme de protocolo luce buena parte de su pecho cubierto de medallas.
Fue maquinista por 8 años, puesto que mantuvo con severidad profesional cuidando el material rodante a su disposición, por lo que se ganó el apodo “dueño de la bomba”. En reconocimiento a aquella función, hoy la sala de maquina lleva su nombre, distinción otorgada el 26 de agosto 2014.
Una de las últimas actividades en la que participó fue en agosto de este año, en ejercicios realizados por su compañía en la Plaza de Armas de Pudahuel. En dicha oportunidad se le vio en silla de rueda y vestido correctamente con la indumentaria de trabajo, ganándose la admiración de sus pares y de la población que observó la actividad. “Yo soy bombero, mi hijo y nieto también. Son mi mayor orgullo, han seguido la tradición”, dijo a Tropezón, Carlos González en agosto.


