Pudahuel, Santiago de Chile. En Chile, la maternidad de jóvenes de entre 15 y 19 años, alcanza un 46,3. Cifra entregada por el último informe del programa de Salud Integral Adolescente del Ministerio de Salud correspondiente al año 2013, y que si bien muestra una mejoría de cuatro puntos con respecto al año anterior, no deja de ser preocupante.
Datos que nos llevan a cuestionar el trabajo en torno a la educación sexual en nuestro país, a nivel familiar como político. Por eso, son varios los municipios que comenzaron a trabajar en esta área, con la finalidad de prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual a corta edad.
Y en contraste con Pudahuel, que aún no toma cartas en el asunto, la comuna vecina de Lo Prado está implementando un programa llamado TresA, el cual establece en los mismos colegios, profesionales que a través de charlas y otras actividades personalizadas, educan a la comunidad estudiantil sobre sexualidad y otras áreas de salud.
Para la matrona del programa, Krystal Fuentes, en Chile existe ignorancia frente al tema, señalando que hay poca comunicación entre padres e hijos. “Todos tienen derechos a acceder la educación sexual, y esto no se enseña en todos los colegios. El otro problema es la poca comunicación con la familia. Hay jóvenes que por miedo no conversan el tema con sus padres”, dijo.
Sin embargo, destaca el interés de los jóvenes y adolescentes por aprender. “Si bien les cuesta tratarlos en sus familias con sus padres, llegan acá a resolver todas esas dudas, donde a través de evaluaciones demuestran que aprendieron en los talleres”, dijo.
Como solución, la especialista comentó que “se deberían hacer más actividades y más dinámicas con respecto al tema, y mejorar la comunicación con los padres. Eso es primordial para comenzar a comprender ciertas cosas y tener una base para afrontar la vida sexual”.

