
Pudahuel, Santiago de Chile, 23 diciembre 2014. Cables eléctricos obstaculizan el libre paso de peatones en la vereda norte de avenida San Pablo, frente al número 8965, poniendo en riesgo a las personas que ahí transitan.
Así, una gran cantidad de cables se ven colgando a pocos metros del suelo, quedando al alcance de los vecinos, especialmente de niños. Cuerda que permite dar energía eléctrica al Centro de Rehabilitación de Adicciones “Esperanza y Progreso”.
Todo indicaría que la perdida de altura de estos cables se debería a la fatiga de material de un fierro que lo sostiene, o a la acción de los mismos vecinos.

