Editorial: Pasamos agosto

Editorial: Pasamos agosto

Pudahuel, Santiago de Chile, 14 de octubre del 2014. Que difícil debe ser llegar  a la tercera edad  cuando el camino recorrido invita a descansar. Y nuestra comuna se preocupa  de entregar  un momento de alegría junto a un buen animador, una orquesta en vivo para bailar, acompañado de una rica colación. Esto es solo el inicio, ya que lo que esperan los abuelitos es el gran paseo que  realizan al Litoral Central.

Ojo, que este no es cualquier paseo, ya que son atendidos como reyes, respondiendo a todas sus necesidades, ya sea alojamiento, alimentación,  masajes y entretención. Y Recursos para este pago no faltan, es la seguridad  de capturar el voto, pero este tipo de actos solo deja a una gran víctima, los jóvenes de Pudahuel.

Queremos a nuestros abuelos y son merecedores de todo pero  estamos estancados en la igualdad de derecho con los jóvenes, quizás  algunos digan que los jóvenes no están ni hay, no votan. Pero ¿porque  tendrían que estar ahí  o votar?  Si no se les considera  y ven como los recursos de todos los pudahuelinos se escapan  a un puro sector  muy marcado.

En nuestra comuna no se pueden dar estos lujos  de recrear  solo algunos pocos, contando con  una gran cantidad de adultos mayores abandonados, postrados, con una falta de atención  y muchas veces es solo afecto. Incluso existe un grupo de vecinos que lucha por conseguir pañales de adulto para satisfacer las necesidades de un conjunto importante de abuelos que no pertenece “a los privilegiados”.

La mirada no debe ser  de caballo de feria,  eso quiere decir solo hacia adelante y no dar una  mirada hacia los costados, la gran preocupación por el cuidado de los seguros electores  sin duda provoca una perdida incalculable tanto en ideas nuevas,  como en el tiempo que sea perdido sin generar un movimiento juvenil activo participativo con opinión .

La verdad si pasamos agosto, para  qué? Lo quiero responder,  para juntarnos a definir una política comunal referente al adulto mayor, una casa que los acoja, centros  de atención domiciliaria para ir en ayuda del abandonado, la creación de un grupo de voluntarios que sea el amigo que requiere nuestros viejitos, un banco de medicamentos  y estoy seguro que para lograr avanzar con esta gran deuda le pediremos ayuda a los jóvenes.