Pudahuel, Santiago de Chile, 22 de enero de 2014. El ambiente familiar hace años que no era bueno. Incluso, según sus amigos, a los 14 años les pidió ayuda para algún día golpear a su padre. Esa noche se cree que hubo una pelea familiar. Luego salió de la casa en dirección al gimnasio y nunca más volvió a ser visto.
Así comenzó el extraño caso de Bastián Bravo, cuyo cuerpo fue encontrado ayer en cuesta Lo Prado en Pudahuel, muy cerca del lugar donde días antes la Policía de Investigaciones de Chile dio con sus pertenencias: su bicicleta y mochila.
Al interior de su mochila todavía estaba su polera, toalla, perfume, máquina de afeitar eléctrica, audífonos, celular y una biblia del Ejército de Salvación.
El caso se ha transformado en una verdadera encrucijada para la PDI: los padres denunciaron la desaparición de su hijo el 13 de noviembre. El 22 del mismo mes, tras una inspección de los efectivos policiales en la casa de la familia, se encontraron fotos pornográficas de la hija menor y hermana de Bastián, provocando así un vuelco inesperado a la trágica historia. Según Policía de Investigaciones la niña presenta claros signos de haber sido abusada sexualmente. Luego de este hallazgo se abrió una investigación contra los padres.
A Bastián nadie lo había visto desde el día de su desaparición. Nadie supo a dónde fue, con quién y qué hizo después de la última vez que fue visto. Sus amigos dicen desconocer sus motivaciones.
Lo único claro es que hoy se confirmó que el cuerpo desnudo encontrado ayer en la ladera del cerro correspondía al de Bastián. La autopsia, que puede demorar tres meses en arrojar resultados, será clave para saber la causa de muertes del joven de 20 años.


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