Hace algunas semanas que los comerciantes “informales” del área adyacente al persa Teniente Cruz, fueron retirados de sus labores por las autoridades municipales. Drástica decisión que dejó sin ingresos a mas de tres mil personas que cada fin de semana, vendías distintos elementos en su mayoría usados, que significaban una importante fuente ingresos económicos para muchas familias.
A pesar de que días antes de la resolución, un grupo de personas reunió firmas para impedir ser sacados de sus funciones, en el municipio no dieron su brazo a torcer.
Una de las personas más afectadas por esta situación, es la señora Antonia Ríos, quién expresó su preocupación a diario Tropezón, agregando que “con la jubilación saco 60 mil pesos, y con las ventas en el persa hacíamos 150 mil pesos. Ahora con estos dos días que no hemos trabajados, hemos estado muy mal”.
Así mismo, la vendedora Mariana Rojas, expresó que “a nosotros nos sirve de harto esa plata, y la gente que va a trabajar es gente pobre que necesita ayuda. Yo les diría a las autoridades que pongan más atención”, agregando que buscará otras vías para generar ingresos.
La opinión de las autoridades del persa
Las autoridades del persa no estuvieron indiferentes al tema. Así, su presidenta, Victoria Muñoz, aclaró que no todos los “coleros” perjudican las ventas del persa, sino aquellos que venden mercadería nueva, y traídas de otros centros comerciales de la capital.
” A nosotros no nos perjudica el colero que vende cosas usadas, nos perjudican los que traen cosas nuevas, y que afectan a los compañeros locatarios. Éstos muchas veces traen la mercadería de Patronato o de Meiggs, e incluso hay reventa. En ese sentido, hay gente que sí se ganó el derecho de estar vendiendo en el sector, porque es gente que no tuvo dinero para entrar al proyecto del persa”, cerró.
Ver entrevista en:
http://www.youtube.com/watch?v=TmXRCc702mE&list=UUjbeWudxuO1y2PGyNX_AlNw&index=1
