Los problemas de una mala alimentación y sus efectos

Francisco Castillo, egresado de la carrera nutrición y dietética

La alimentación es una  de las necesidades básicas del ser humano, partimos alimentándonos desde que nacemos con la lactancia materna. Es increíble que durante seis meses podemos alimentarnos solo con el pecho de nuestra madre. Durante mis prácticas en consultorios observe claramente como los bebés que se alimentaban con lactancia materna exclusiva eran: tranquilos, no lloraban, se les podía pesar y medir sin problemas, en general su estado nutricional era normal, las madres referían que no se enfermaban como otros niños. A qué se debe esto ¡por supuesto! la leche materna además de aportar nutrientes, entrega inmunidad (defensas) a los niños (entre muchas otras cosas que me gustaría contar más adelante.

Cuando los niños  crecen se les empieza a dar otros alimentos: Papillas, comida blanda, molida y entera. El problema que siempre observo  es que los papás, abuelos, tíos hermanos, entre otros, le dan a los niños comida chatarra: Papas fritas, ramitas, suflés, bebidas ¡Pésimo! Como consecuencia los niños no se comen su comida normal y prefieren alimentarse de  productos que contiene  lo que nosotros  llamamos “caloría vacías”, puesto que solo aportan calorías, no aportan vitaminas, minerales, proteínas  y grasas de buena calidad, ¿Qué sucede con estas calorías vacías? se convierten en grasa, las cuales se acumulan en nuestro cuerpo  (por eso tenemos nuestros rollitos regalones) causando sobrepeso y/u obesidad. Además de lo anterior, una inadecuada alimentación causa:

  • Desarrollo temprano de enfermedades  crónicas modernas (o no trasmisibles) tales como: diabetes, hipertensión arterial, dislipidemia, enfermedades cardiovasculares.
  • Problemas en el sistema inmunitario, haciendo que tanto niños como adultos pasen enfermos.
  • Aumento del cansancio como consecuencia del exceso de peso y déficit de nutrientes.
  • Una incorrecta alimentación disminuye el  rendimiento escolar-laborar: debido al déficit de vitaminas y minerales.

Entonces, sabiendo todo esto, debemos pensarlo dos veces antes de darles alimentos chatarras a nuestros niños.

Por: Francisco Castillo,  egresado de la carrera nutrición y dietética