
Un conflicto estalló ayer en la mañana en la Municipalidad de Pudahuel. Los pudahuelinos que llegaron hasta el municipio para realizar sus trámites, se toparon con la sorpresa de que se encontraba totalmente cerrado. Y así se mantuvo durante todo el día. Esto porque los funcionarios a honorarios decidieron tomarse la Municipalidad para expresar su descontento contra los concejales que rechazaron el presupuesto municipal 2013.
El cartel, instalado en la reja, que recibía a todos los que llegaban al municipio decía con letras grandes: “Estos son los concejales que votaron en contra del presupuesto Municipal: Lavinia Reyes (PS), Sonia Oyarzún (PPD), Víctor Saavedra (PS), Ester Toledo (UDI), Mónica Sánchez (PS)”. El cartel hace referencia a los cinco concejales que rechazaron algunos puntos del presupuesto 2013 en la última sesión del Consejo del día 19 de diciembre, y en las anteriores en que se debatió el asunto.
La sesión del 19 fue excesivamente tensa. En el clímax del debate el actual alcalde Johnny Carrasco, afirmó que si no se aprobaba totalmente, no se aprobaba nada. Mientras que los cinco concejales en cuestión solicitaban mayor transparencia en la información del presupuesto para poder aceptarlo, los trabajadores que se encontraban en la sala los chiflaban. Al final, los concejales no cedieron y el presupuesto quedó sin aprobar.
Es por esto que los trabajadores a honorarios ayer responsabilizaron a los tres PS, una PPD y una UDI, por la incertidumbre en la que quedaron sus contratos, ya que estos finalizan el 31 de diciembre, y como no hay presupuesto, no se sabe si podrán renovar.
Ellos aseguran que más de 300 trabajadores se están viendo perjudicados por esta decisión, que Helena Rivera, vocera de los funcionarios, la calificó como una “decisión política que afecta a los trabajadores”. “En la DIDECO se concentra la mayor cantidad de trabajadores a honorarios, y es donde más trabajo social se realiza”, asegura Helena.
Sin embargo, en la práctica el presupuesto se aprobará con o sin el consentimiento de los concejales, ya que el alcalde tiene la autoridad para decretar la propuesta que presentó en un comienzo como la definitiva. Es imposible que un municipio quede sin nada de plata para todo un año, y ponga un cartel afuera que diga “sin recursos”. Por ende, el problema real por el que están peleando los trabajadores es que si no se aprueba a la brevedad, corren el riesgo de perder el sueldo de enero, además de no tener asegurado su contrato para el 2013.
Los cinco concejales en cuestión aseguran que los funcionarios no saldrán perjudicados, ya que sus sueldos están asegurados, y que el problema es otro, y es con la información de los detalles del presupuesto. Para explicar su postura y exponer sus argumentos, redactarán en conjunto un comunicado oficial en las próximas horas.
Por Jonathan Mardones
