El culebrón: una historia de Pudahuel

En medio del diálogo entre actores sobre la bestia que robaba y enfermaba a los niños, apareció en escena un perro que no formaba parte del elenco de actores, acertada intromisión que amenizó aún más la obra.

Pudahuel Santiago de Chile. Durante los días 3, 4 y 5 de febrero 2012 se presentó el montaje teatral “El Culebrón, una historia de Pudahuel”, obra, protagonizada por actores residentes en la comuna, y que rescata el mito puadahuelino sobre una criatura mitad hombre mitad serpiente. La pieza se presentó en el anfiteatro que se ubica en Avenida San Pablo 8444, al interior de la municipalidad de Pudahuel.

El elenco fue preparado tras ser seleccionados en octubre pasado a través de un concurso público, así fueron capacitados en diversas técnicas de actuación que mostraron exitosamente sobre el escenario que reunió a más de seis mil personas y autoridades de la comuna, que aplaudieron largamente cada presentación.

La musicalización estuvo a cargo de la orquesta sinfónica y juvenil de Pudahuel con 20 de sus mejores instrumentalistas que acompañaron con sus sones musicales varios pasajes de la obra puesta en escena.

Montserrat González y Andrea Zuñiga actores de Pudahuel

Los actores fueron Juanita Martínez: en el papel de la Sra. Corina; Montserrat González: interpretó los personajes de Javiera y Carolina; Mauricio Herrera: simbolizó a Carlos y al  Carabinero Alfredo Fuentes;  Mónica Gajarco: quien es María; Andrea Zuñiga: en su papel de Aurelia; Sebastián Cabrera: representó a Remigio y Manual;  Víctor Cornejo: personificó al diablo y al cura; Alfonso Rojas: encarnó a Atilio y Alcalde; Américo Huerta: representó a Bernardo Fuentes y José.

La obra fue ambientada en la época de 1960, período  en que la comuna comienza a recibir masivas emigraciones de gente que venía de provincia a la capital, por lo que el mito o realidad que muestra esta obra se atribuye a lo sobre natural mezclado con lo racional. De esta forma se ve  que un diablo mete su cola en un matrimonio entre aristócratas, debido a que un inquilino del fundo se enamora profundamente de la hija de su  patrón, para conseguir su amor pactará con el demonio. El hecho se consuma la noche de bodas de la muchacha desposada por un irreverente aristócrata, de  esa relación no consentida  por la dama nace la criatura mitad hombre y mitad serpiente. El temible demostraba la inquietud de la gente de la época que le atribuía extraños paseos nocturnos en pos de enfermar a los niños y niñas y además  la facultad de traer fortuna a quien le dejaba un plato de leche en la puerta de su casa.

Las curiosidades también estuvieron  presentes, así  en el segundo día de presentación mientras los actores  parlaban sobre la bestia (la que según un peón la había visto en su niñez como un “perro que se iba alargando hasta ser una víbora”) los perros comenzaron a ladrar y uno de ellos se atrevió a subir al escenario en medio del asombro de algunos y aplausos de otros de este invitado que no formaba parte del elenco de actores, pero con su graciosa intromisión hizo reír a los espectadores.

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