Con un especial evento artístico, Fundación Gantz cerró el año 2011 con un balance positivo

Tal como lo dice su presentación, fundación Gantz es la única institución privada en nuestro país, dedicada a la rehabilitación de  niños con fisura facial, y de ahí radica su importancia. Y sin duda este año fue especial como tantos otros, es por ello que su cierre de año fue celebrado tanto por los niños, padres y funcionarios de la entidad, en la actividad que se llevó a cabo el pasado 29 de diciembre, en el hospital del niño con fisura de la mencionada fundación que se ubica en calle el Lazo N°8545 en Pudahuel,  que además contó con la  presencia de distintas autoridades, entre ellos su director Luis Monasterio, como también representantes del Servicio Nacional de Discapacidad (SENADIS), la cual estuvo apoyando durante gran parte del 2011.,

En la ceremonia de clausura los niños tuvieron la oportunidad de mostrar varios números artísticos, entre ellos una presentación musical, una  revista de gimnasia, cerrando con un vals junto a sus apoderados que en todo momento siguieron el evento con mucha emoción por el logro de sus hijos, y que luego fueron parte de la premiación que dio termino a un buen año, que según el balance que hicieron sus representantes, fue positivo.

Sobre esto, el director y doctor Luis Monasterio, dijo que «la evaluación es muy positiva ya que se han logrado grandes objetivos, y uno de ellos es el que pudimos ver hoy con el trabajo artístico a través de la música y el baile que han logrado mostrar los niños de nuestra institución. Estamos muy contento por la buena atención que hemos logrado con más de trescientos niños atendidos este año”.

Y sin duda que el trabajo en conjunto con el proyecto SENADIS ha logrado desarrollar las dotes artísticas de estos alumnos, que con mucho esfuerzo y perseverancia, trabajaron durante seis meses con un equipo calificado de profesionales. Es el caso de la profesora de música Marcela Lillo, quien dice sentirse gratificada y orgullosa de haber formado parte de Fundación Gantz.

“Es una experiencia maravillosa. Uno se da cuenta para que estudio y como se puede entregar  lo que uno sabe para el crecimiento de estos niños que lograron crecer muchísimo en muchos aspectos sobre todo en el trabajo en equipo. Es muy positivo para mí y para este proyecto contribuir a esta buena causa», concluyó la profesora.

Por Marcelo Jara