En la Escuela Finlandia un grupo de niños de 6º año básico, dirigidos por la profesora Eugenia Angulo, realizan una actividad muy poco usual: cuidan, alimentan y limpian un criadero de lombrices californianas
Conversamos con la profesora Eugenia y sus alumnos y nos contaron que la idea surgió de una capacitación en la que participó la docente y en la cual aprendió sobre el cuidado de las lombrices y sus beneficios para el medio ambiente. El proyecto ya lleva 3 años ejecutándose, con alumnos de 7º y 8º años básicos, y actualmente con 10 alumnos del 6º año A.
El objetivo es enseñar a los niños la preservación del medio ambiente, a través de actividades sustentables y autogestionadas. David Bugueño, alumno y parte de este taller, nos explica: “Producimos humus, que es la feca de la lombriz, las alimentamos con compost que elaboramos a partir de desechos orgánicos, como frutas, verduras, menos naranjas y limones, porque contienen ácidos que les hace mal a las lombrices. El humus se utiliza como fertilizante para las plantas y es mejor que la tierra de hojas que venden en algunas partes.”
La lombricultura posee un sistema de regadío aéreo, el cual se activa manualmente 3 veces a la semana por 10 minutos, en invierno, para evitar el riesgo de congelamiento de las lombrices. En verano el riego se hace más frecuente para conservar la humedad necesaria para la sobrevivencia de esta especie.
La docente enfatizó que este proyecto solo es posible gracias a la autogestión, puesto que los recursos utilizados para la implementación son donativos hechos por el Centro de Padres y los apoderados del establecimiento. Por el momento el humus es utilizado en las áreas verdes que posee el colegio y prontamente en los alrededores, para erradicar los microbasurales que afean el entorno de este. Además planean comercializar este producto a la comunidad.
(Nota: Para más información: Escuela Finlandia. Profesora a cargo: Eugenia Angulo. Dirección: Corona Sueca 8852. Fono: 8624859).
Por Solange Olave Vera.


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