En la lucha por reducir la contaminación atmosférica y sus efectos en los pudahuelinos, participan todos. Es recurrente que se señale la falta de presupuesto como una de las causas que agravan las condiciones naturales de la comuna. Pero además, precarias políticas públicas sobre el tema han dificultado la conectividad entre órganos del Estado, por lo que Pudahuel sigue acarreando los problemas medioambientales y de salud provocados por la polución.
Pudahuel, Los últimos días han estado nublados y muy fríos en la capital. El invierno comenzó y también el aumento de resfríos. Para comprobarlo, basta con visitar uno de los consultorios públicos, atiborrado de gente, y constatar el estado de salud de los habitantes de Pudahuel. Está comenzando la temporada más crítica del año.
En la comuna viven casi 260 mil personas y la gran parte de la población pertenece a la tercera edad. Johnny Carrasco (PS) lleva cuatro periodos como Alcalde de la comuna, tiempo en el cual se han implementado distintas reformas medioambientales con el fin de proteger, por ejemplo, el suelo para uso habitacional. El jefe del departamento de Medio Ambiente, Antonio Abarca, también destaca en este ámbito la aplicación de filtros a los buses del transporte público realizada años atrás.
Ubicada en el sector poniente, Pudahuel ha sido conocida, históricamente, como la comuna más contaminada de la Región Metropolitana. Hoy en día, el panorama ha cambiado debido a que en Cerro Navia instalaron un nuevo centro de monitoreo el que ha arrojado pésimos resultados, desplazando a Pudahuel del primer lugar en la lista.
La condición geográfica de Pudahuel la convierte en “el hoyo de Santiago”, sobre todo cuando la vaguada costera produce una especie de colchón en el aire, impidiendo que la contaminación suba y se disipe. El viento de la noche acerca la nube tóxica a la cordillera pero es el mismo viento matutino el que la vuelve a desplazar hacia el poniente.
A Jaime Salvatierra, quien lleva casi tres años como presidente del consejo de usuarios Salud de La Estrella, le ha tocado tratar distintos temas medioambientales “conflictivos y espinudos”, confrontándose un par de veces al Alcalde incluso por televisión abierta. Aún así, no tiene reparos en decir que Carrasco ya no lo recibe cuando se trata de conversar sobre la contaminación y los efectos en la ciudadanía.
Él explica que, normalmente, el Ministerio de Salud le otorga fondos a los consultorios de acuerdo al per cápita que tienen. Esto quiere decir que, por cada persona inscrita y validada, dichos recintos reciben alrededor de $2.500 al mes, dependiendo de los porcentajes que dictamine el gobierno de turno.
En el caso específico del consultorio La Estrella de Pudahuel, el tema sigue siendo complicado ya que, “a pesar de duplicar el cupo de inscritos, el dinero sigue siendo muy poco pensando que la atención de salud primaria es gratis”, afirma el dirigente comunal.
Del punto anterior, Jaime Salvatierra contempla que se desprenden dos problemas claves. Por una parte, las consecuencias del escaso presupuesto se traducen en la nula inversión en remedios, insumos, nuevas tecnologías y en los sueldos de profesionales de la Salud. Además, “debido a los bajos sueldos, los doctores trabajan medio día en consultorios públicos y el resto del dinero lo ganan en clínicas privadas”.
Lidiar con las causas y combatir los efectos
La modificación del criterio que mide la calidad del aire muestra que ahora este indicador considera también las partículas más finas, siendo éstas las que provocan un daño respiratorio más agudo. Es decir, a las fuentes contaminantes como el polvo levantado por el tráfico o los procesos de combustión de motores o industrias, se le sumaron otros contaminantes más imperceptibles aún, pero igual de dañinos.
Otra de las acciones que debieran llevarse a cabo para disminuir el efecto de las partículas de polvo en suspensión es el “barrido húmedo”. En Pudahuel, hace años que ese servicio ya no se presta. Jaime Salvatierra afirma que “antes se mojaban las avenidas principales, pero hoy la Intendencia no ha facilitado ni los camiones, ni agua, ni petróleo para hacerlos funcionar”.
La comuna no posee una matriz industrial que justifique el daño. En este punto, Antonio Abarca es enfático al puntualizar que el rubro más contaminante dentro de la comuna no son las industrias, sino las panaderías y sus chimeneas.
Jaime Salvatierra tiene más o menos visualizadas algunas soluciones al respecto. Ha tocado bastantes puertas, incluso la del Presidente Sebastián Piñera a través de una carta. Y cada vez que el ministro Jaime Mañalich o los distintos seremi de Medio Ambiente lo han recibido, se ha devuelto a su casa sin respuestas.
Su petición es aumentar el precio per cápita que el Estado entrega a los consultorios de las comunas que se ven más afectadas por la contaminación atmosférica producida por los fenómenos climáticos y la cuenca geográfica, como son Maipú, Lo Prado, Cerro Navia, Pudahuel y El Bosque.
Salvatierra también busca que se legisle debido al efecto a largo plazo de la contaminación atmosférica. Todos los inviernos, niños y ancianos repletan las salas de espera de los servicios de emergencia aquejándose por enfermedades respiratorias. Los menores son quienes acumularán estos problemas hasta la adultez, si se mantienen las condiciones de polución en el ambiente, lo que provocaría una serie de trastornos en la efectividad productiva de la comuna “y ahí perdemos todos”.
Trabajo en conjunto
Ante la búsqueda de responsables, es necesario analizar la gestión del Alcalde durante estos años que lleva al mando de Pudahuel y verificar que la administración de los fondos sea la correcta. Problema no menor y bastante factible, si se considera la extensa cadena de pasos que debe recorrer una política pública para que sea efectiva.
A la falta de presupuesto en los consultorios se suma la mala gestión, transversal a las instituciones. Según Salvatierra, para reducir los efectos de la contaminación atmosférica no basta sólo con lo que pueda hacer la Municipalidad. “Frente a este panorama se necesita la acción conjunta a nivel regional tanto de la Intendencia, el seremi de Salud y el ministerio del Medio Ambiente”, declara.
Por su parte, el geógrafo Antonio Abarca añade que “el problema presente en todos los municipios de Chile, son los vacíos legales que no permiten introducirse en temas muy específicos”. La Municipalidad tiene lista una ordenanza que contemplaría la coordinación de todas las entidades pertinentes, sumando medidas concretas para enfrentar las aristas del problema. Se espera que luego de someterse a una aprobación ciudadana, ésta sea anunciada a fin de año.
Así, todos los antecedentes recabados llevan a una sola conclusión: es deber del Estado y no de los municipios, tomar la responsabilidad de combatir la contaminación atmosférica con políticas públicas.
Por Janine Aravena Palma

