Pensando Pudahuel

Antes de escribir esta columna, repasaba una entrevista que me hicieron del diario y donde pude constatar una realidad muy preocupante: Pudahuel es hoy la segunda comuna con menos áreas verdes por habitante de Santiago; apenas 1,2 metros cuadrados respecto a los 4 que tiene la ciudad o los 3 del sector poniente. Esta situación se torna más injusta si consideramos que sus habitantes reciben esa nube tóxica que se origina en las áreas industriales o en las fuentes fijas y móviles de otras comunas. En base a ello, podríamos concluir que la primera prioridad para un futuro sustentable es mejorar la cobertura y cantidad de de áreas verdes, parques y espacios públicos de Pudahuel. Más adelante profundizaré sobre estas ideas.

Antes miro un mapa y fotos áreas que me permiten identificar cuatro sectores claramente delimitados en Pudahuel y quiero aprovechar esto para comentarles mi visión de la comuna. El primer sector lo veo como un distrito histórico, donde se fundaron los primeros barrios a partir de operaciones sitio, tomas o grandes proyectos de vivienda pública que dieron forma a grandes avenidas como San Pablo, Neptuno o La Estrella. El otro sector se ubica al sur de la Ruta 68 y entiendo que por ello se conoce como “Pudahuel Sur”. Por lo que pude averiguar se trata de un área que de rápido crecimiento inmobiliario que surgió en los 90 a partir de la sumatoria de loteos que terminaron por anexar Pudahuel con Maipú, sin mucha planificación y con poca o nula vinculación con el resto de la comuna, salvo por Vespucio y Teniente Cruz.

El tercer sector lo denominaremos “Arco Poniente” y esta distribuido en torno al Aeropuerto Internacional, Américo Vespucio, el Camino Lo Boza y Lo Echevers. Acá se localizan una gran cantidad de industrias, bodegas y megaproyectos como Enea o Puerto Santiago, que generan recursos por la vía de patentes y permisos, atrayendo una gran cantidad de población flotante desde otros puntos de Santiago. El Arco Poniente ha transformado a Pudahuel en uno de los principales centros logísticos de la región: una suerte de puerta de entrada donde llegan todos los productos desde Valparaíso, San Antonio o la Panamericana y se almacenan y posteriormente distribuyen al resto de la ciudad. De hecho, actualmente en la comuna existen o se construyen los centros de distribución de las cadenas más importantes de supermercados y farmacias.

El cuarto sector, que Uds denominan rural, es hoy por hoy la segunda reserva de crecimiento más grande de todo Santiago!. Entre Américo Vespucio y el túnel Lo Prado, y cerca de El Noviciado o la Villa Couso, existen megaproyectos inmobiliarios que levantarán casi 50.000 viviendas parecidas a Ciudad de los Valles, aunque con un 12% de unidades sociales y un 18% de subsidio, además de equipamientos, centros comerciales, escuelas, colegios, etc. Para atender este desarrollo se estan planificando nuevos centros comerciales, supermercados e inclusive universidades. Todo de Américo Vespucio al poniente.

El crecimiento del sector rural casi duplicará la población actual de la comuna y por lo tanto debe planificarse con cuidado. Puede ser una gran fuente de ingresos que correctamente administrados por el Municipio podrían destinarse a mejorar la infraestructura del sector histórico o de Pudahuel Sur, que es donde existen mayores carencias y demandas sociales. También es importante regular el crecimiento de este polo para que no se produzcan impactos viales o ambientales o un fraccionamiento urbano que termine por generar dos o tres pudahueles distintos como ha ocurrido en otros territorios.

A partir de ello, podemos concluir que la segunda gran prioridad de Pudahuel, luego de las áreas verdes, es la conectividad. Conectividad para integrar los cinco sectores y para vincular la comuna con el resto de Santiago. Yo pienso que es necesario extender el Metro por San Pablo hasta el Aeropuerto. Además se requieren dos puentes adicionales a Teniente Cruz para conectar Pudahuel Sur, por ejemplo en La Estrella – Oceanía o Las Torres. También es necesario que se vuelvan a diseñar los corredores de buses propuestos por el Transantiago para José Joaquín Pérez o Mapocho, evitando las expropiaciones y aprovechando estas inversiones para mejorar la calidad de las veredas o las luminarias. Por último, es fundamental que los megaproyectos inmobiliarios del sector rural, financien y ejecuten avenidas complementarias a la Ruta 68, que no saturen esta autopista o que no inyecten congestión en los barrios consolidados de la comuna.

Como vemos la comuna tiene múltiples desafíos. Para abordarlos correctamente requiere de un Plan Maestro Territorial que se adelante al futuro y defina las acciones que deben ejecutarse desde el ámbito público y privado. Este plan debe ser diseñado por el Municipio en conjunto con la comunidad y otras fuerzas vivas, como clubes deportivos, organizaciones gremiales además de las grandes empresas. Todos deben remar para el mismo lado, ya que sólo de esta forma se podrán aglutinar esfuerzos y recursos.

Este Plan Maestro también debe velar para que la comuna sea vista como un solo territorio y como un lugar más grato y bello para vivir. Y para ello no puede apostar solamente a los recursos propios. Debe lograr que el Gobierno Central financie los proyectos estratégicos, como la extensión del Metro por San Pablo, los nuevos corredores de buses y lo más importante, parques y áreas verdes que renueven espacios deteriorados o abandonados, como los bandejones de las grandes avenidas, las riberas del río Viejo, sitios eriazos, multicanchas o aceras descuidadas.

Yo creo que estas inversiones se justifican plenamente. Mal que mal, Santiago tiene una deuda que saldar con Pudahuel y que vemos todos los días, y especialmente en invierno, cuando esta nube tóxica avanza para posarse sobre los hogares y los espacios públicos de sus habitantes, afectando su salud y su calidad de vida. Yo veo un futuro esperanzador en la medida que se planifique y que puedan detectar a tiempo sus amenazas y oportunidades. Para ello se requiere del esfuerzo de todos. De la comunidad, de sus autoridades y de los empresarios.

Mucha suerte en este desafío!

Por Iván Poduje, Arquitecto y Magíster en Desarrollo Urbano Profesor UC y socio de Atisba