Oposición firma compromiso por la Educación Superior y acuerda no aprobar propuestas unilaterales del Ejecutivo

En conferencia de prensa, los partidos de la oposición suscribieron hoy un compromiso por la educación superior en respuesta a la solicitud realizada durante la semana por la Confech.

El vocero de la Concertación, Ignacio Walker, destacó “lo que hoy queremos decirle a los dirigentes de la Confech es que recogemos la demanda  de los estudiantes de la educación superior chilena y que es nuestra propia aspiración tratar de asegurar una educación superior de calidad y equidad para todos”.

Walker agregó “le decimos a los jóvenes universitarios y no universitarios que la educación superior nos importa a nosotros tantos como a ellos, que no nos vamos a quedar de brazos cruzados  y que si el gobierno no responde  a esas demandas y aspiraciones nosotros vamos a responder como oposición desde  el  Congreso. Nos gusta esta fuerza joven que mueve al país, Chile necesita de ellos para crecer y ser un mejor país”.

El Presidente de la Democracia Cristiana señaló que “hoy está planteado un tema que significa que hay nuevos desafíos, y a nuevos desafíos, nuevas soluciones. Creemos que la educación  superior chilena no puede pretender financiarse  sobre la base del endeudamiento de familias y estudiantes de menores recursos de Chile,  por eso firmamos ante la opinión pública y el millón de estudiantes de educación superior, el siguiente compromiso”.

Durante el último mes el país entero ha sido testigo de un masivo movimiento de estudiantes universitarios y secundarios, que, con el apoyo de diversos actores sociales y la ciudadanía, ha mostrado una demanda clara por un nuevo sistema educacional que responda a un plan de desarrollo nacional.

Los dirigentes estudiantiles han pedido a los partidos políticos un compromiso claro con sus demandas.

Asimismo, para quienes tuvimos responsabilidad en la conducción política del país en los Gobiernos pasados, consideran que está pendiente una sincera autocrítica por las insuficiencias en asumir los retos que implica transformar el actual sistema de educación superior. Faltaron definiciones y políticas que hubiesen permitido que la expansión del sistema terciario se hiciera sobre nuevas bases.

Los abajo firmantes concebimos la educación como un derecho social fundamental y en el caso de la educación superior, además, como una herramienta estratégica para el desarrollo económico, político, democrático, social y cultural de nuestro país. Los beneficios de dicha educación no son individuales como se ha tratado de instalar, sino que también son evidentemente de bien público y,  por esto, el Estado debe ser garante de su provisión y financiamiento.

Por esto, es necesario reflexionar, criticar y finalmente reformar estructuralmente el actual modelo de educación terciario, tanto su institucionalidad, sus métodos de acceso y financiamiento, como el aseguramiento de la calidad y la formación de ciudadanía.

Las legítimas demandas del movimiento estudiantil, por avanzar en dicha dirección han sido desarrolladas desde hace años. Y más allá de la razón que se pudiese esgrimir, lo efectivo es que la reforma del SES no ha sido hasta la fecha la prioridad de las políticas públicas referidas a la Educación.

Si bien durante el último periodo aumentó la cobertura de la educación superior, no es menos cierto que ello no estuvo acompañado con los correspondientes recursos y  atribuciones para las instituciones públicas. El SES creció por una oferta privada absolutamente desregulada y lucrativa, generando una alta segregación, centralismo extremo, gran endeudamiento y muchos cesantes ilustrados.

Hoy,  el momento histórico que atraviesa nuestro país efectivamente presenta una oportunidad única para lograr un nuevo pacto de carácter nacional, que integre a la ciudadanía en las decisiones políticas en materia de educación.

Asumimos las carencias y vacíos que hemos mencionado y nos sumamos con otros para comprometernos, tanto con la generación de espacios de participación ciudadana, haciendo nuestras las principales demandas o lineamientos para la reforma al sistema de educación superior, descritas en el documento que nos entregó la CONFECH  el día 22 de junio recién pasado.

Por lo mismo, nos comprometemos a no aprobar propuestas trabajadas unilateralmente por el ejecutivo, sin antes ser sociabilizadas y acordadas con la ciudadanía, defender firmemente el derecho a la educación, con un acceso más equitativo y de calidad, el fortalecimiento de las instituciones públicas, la regulación al sistema, tanto en términos de calidad como en la transparencia y fiscalización en el uso de recursos públicos, no permitiendo el lucro en la educación superior, la formación de ciudadanía a través de espacios de democracia interna en la educación superior y terminar con el excesivo endeudamiento estudiantil.

Los partidos de la oposición abajo firmantes nos comprometemos con la demanda de una reforma profunda del sistema educacional en la próxima etapa del país, como hoy lo exige el conjunto de la comunidad educativa movilizada y la sociedad chilena.

Por: Cristian Carrión